La aerolínea EasyJet registró un beneficio neto antes de impuestos de casi 100 millones de euros durante su tercer trimestre fiscal, lo que representó un desplome del 70% en el mismo periodo de un año antes. Esto se debe principalmente a los elevados precios del combustible dado en conflicto geopolítico y el descenso de la demanda por el conflicto de Oriente Próximo.
La compañía ha explicado en el comunicado que el precio del combustible ha lastrado su beneficio. Aumentó un 13%, es decir, 123 millones de euros. No solo ha afectado en el beneficio a EasyJet el coste de los carburantes, también otras empresas como Ryanair sufrió la crudeza del cierre del Estrecho de Ormuz y descendió sus ganancias un 34%.
Pese a que entre los meses de abril y junio la aerolínea observase una fuerte demanda de reservas de última hora en el mes de salida, no fue suficiente para compensar la debilidad de las reservas que se registraron tras el conflicto.
En detalle, los ingresos de la empresa de bajo coste aumentó un 2% a lo largo del tercer trimestre, hasta los 3.492 millones de euros, junto con un Ebitda que descendió hasta casi el 40% y situarse en los 356 millones de euros.
En cuanto a la ocupación de los asientos, se mantuvo más o menos similar (88,9%). Esta cifra se sitúa 0,3 puntos porcentuales menos, mientras que el número de pasajeros se mantuvo similar, con 25,8 millones.
En el negocio de paquetes turísticos, easyJet Holidays obtuvo un beneficio antes de impuestos de 84 millones de libras —unos 98 millones de euros—, una cifra similar a la del año anterior. No obstante, si se excluye el impacto de las fluctuaciones de los tipos de cambio, el resultado aumentó un 7% interanual, lo que, según la compañía, pone de manifiesto la «solidez» de su modelo.
El grupo también ha anunciado cambios en su equipo directivo. David Morgan dejará su puesto como director de Operaciones y será sustituido por Sophie Dekkers, hasta ahora directora comercial. Tras un proceso de selección externo, Daniel Skjeldam, con experiencia en Norwegian Air Shuttle, se incorporará como nuevo director comercial el próximo 1 de septiembre.
Optimismo para 2026
De cara al conjunto del ejercicio fiscal 2026, la compañía mantiene unas perspectivas positivas y prevé que la capacidad aumente alrededor de un 6% interanual, mientras que el número de asientos crecerá aproximadamente un 3%.
Asimismo, la rentabilidad de los billetes reservados para el cuarto trimestre se mantiene estable. El factor de ocupación se sitúa dos puntos porcentuales por debajo del registrado un año antes, una mejora respecto al descenso de tres puntos comunicado en mayo.
La compañía ha señalado también que las reservas de última hora continúan siendo «sólidas» y que las realizadas después del inicio del mes de salida comienzan a mejorar, aunque «todavía necesitan cierto estímulo de precios».
Incertidumbre con el combustible
Respecto al combustible, el grupo ha advertido de que su coste durante el último trimestre fiscal sigue siendo incierto debido a la volatilidad de los precios. Actualmente, easyJet tiene cubierto el 79% de sus necesidades y el 62% de las correspondientes a la primera mitad del ejercicio 2027.
Por otro lado, easyJet se encuentra inmersa en una puja entre dos fondos estadounidenses de capital riesgo. El primero, Castlelake, presentó su oferta inicial en mayo. El consejo de administración de la aerolínea rechazó cuatro propuestas antes de aceptar, en principio, una quinta oferta de 6,90 libras por acción.
Posteriormente, Apollo irrumpió en la operación con una propuesta superior, de 7,15 libras por acción, que obtuvo el respaldo del consejo de administración de easyJet.
Por el momento, se desconoce si Castlelake elevará de nuevo su oferta o se retirará de la puja antes de que expire el plazo del próximo 3 de agosto. Apollo, por su parte, deberá comunicar su decisión antes del 7 de agosto.
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