Entre la decepción por no haber logrado estar en la lucha definitiva por el Open Británico y las dudas -más que dudas, evidencias- que se ciernen sobre el negro futuro del circuito LIV, una esperanza se abre ya para Jon Rahm a partir de este jueves en Rocester (Inglaterra). El golfista de Barrika puede amarrar este fin de semana su tercer título consecutivo como rey del circuito saudí dependiendo de los resultados que se den. La combinación más vistosa, aunque no la única, dice que Rahm será ya campeón del circuito, como en 2024 y 2025, si gana el LIV Golf United Kingdom y Bryson de Chambeau no hace segundo.
La cita llega tras más de un mes y medio de paréntesis por la disputa del Open USA y el British, factor que se une a la anulación de la prueba de Louisiana. Es, por ello, la décima de las 13 citas del LIV Golf de este año. El torneo volverá a brindar dos competiciones paralelas, la individual, con 57 golfistas, y la de los 13 equipos que integran la liga, con cuatro integrantes cada uno. Se juega en el Golf and Country Club de Rocester, un par 72 inaugurado en 2018. En la manga inglesa del LIV ganó el chileno Joaquín Niemann en 2025 y el propio Rahm en 2024.
Por parte española, junto a Rahm estarán Sergio García, David Puig, Josele Ballester y Luis Masaveu. Rahm habló el martes de ese primer ‘match-ball’ por la Orden de Mérito del circuito y lo que significaría conseguir cerrar el año como campeón. “Significa mucho más que el simple hecho de ganar. Significa que estás jugando un golf de gran nivel de forma constante y que el trabajo que estás haciendo está dando resultados. Siempre me he sentido muy orgulloso de ser un jugador regular, de acumular muchos top diez, y creo que eso es lo que al final conduce a las victorias”
Sabor a despedida
Eso sí, flota en el ambiente la sensación de que Rahm podría ser el último campeón de un circuito nacido en la abundancia económica de su sustento principal, el PIF (Fondo Soberano de Arabia Saudí), que ahora languidece ante la baja ya confirmada para 2027 de su patrocinador, sin que haya logrado un recambio mínimamente viable para seguir adelante con el negocio. El campeón vasco confirmó que sabe cosas, pero que no puede decirlas. Y no se le vio demasiado feliz. “Sabemos muchas de las cosas que están ocurriendo. Lo que pasa es que no puedo compartirlas con vosotros en este momento”, manifestó en la rueda de prensa previa al evento. Preguntado por si espera seguir jugando el próximo año en el circuito nacido en 2022, Rahm insistió: “No puedo compartir nada de lo que sé ahora mismo”.
Si Rahm no cierra aquí su victoria en el circuito 2026 le quedarán tres citas más para hacerlo, probablemente las últimas de la historia del circuito, en Nueva York (6 a 9 agosto), Indianapolis (20 a 23 agosto) y Michigan (27 a 30 agosto).











