A todos los conductores, tarde o temprano, les toca ir con su vehículo a pasar la ITV. Y saber exactamente qué exactamente qué revisan los operarios en los centros de inspección puede ayudar al propietario a poner a punto su vehículo antes de ir y, así, evitar llevarse un suspenso.
El texto que regula todo lo relacionado con la ITV es el Real Decreto 920/2017. Aquí se avisa, de manera genérica, que en los vehículos se revisarán los documentos, el sistema de frenado, la dirección, la visibilidad y el equipo de alumbrado, el sistema eléctrico, los ejes, ruedas, suspensiones… Por ello, a continuación te explicamos qué es lo que específicamente se revisa en cada caso.
Primero, los papeles
En primer lugar, a la hora de revisar la documentación, los operarios comprobarán que la marca, modelo, número de bastidor y matrícula del vehículo conciden con los que constan en la documentación del mismo. Y recuerda: hay que llevar los originales de la tarjeta de inspección técnica y del permiso de circulación.
Respecto al chasis y la carrocería, en la ITV se aseguran de que el vehículo no presente óxido o corrosión en elementos que afecten a los sistemas de seguridad ni aristas que puedan causar lesiones a los peatones.
También se miran los limpiaparabrisas, las puertas, que los cristales estén homologados y sin roturas… Y, por supuesto, que los retrovisores estén intactos.
Por último, los técnicos de la ITV comprueban la orientación de las luces de cruce y carretera. Los faros también tienen que estar homologados.
El interior también se revisa
Dentro del coche, en la inspección se aseguran de que los asientos estén anclados a la carrocería. Los cinturones de seguridad deben ser los reglamentarios, se revisan los sistemas de fijación y anclaje y lo mismo se hace con los sistemas de retención infantil.
Por otro lado, se verifica el funcionamiento del antihielo, antivaho y del antirrobo y velocímetro, así como que no haya obstáculos que limiten el campo visual directo, como pegatinas en el parabrisas delantero, las ventanas de piloto y copiloto o el cristal trasero. Debes tener cuidado si llevas muchos elementos colgados del espejo retrovisor central, pues también podrían llamarte la atención.
Otro aspecto que se revisa en la inspección y que pone nerviosos a muchos conductores son las emisiones. En este caso, se utiliza un analizador para verificar que las emisiones del vehículo son inferiores a los límites establecidos de acuerdo a su fecha de fabricación y al tipo de combustible utilizado. El ruido también se mide, sobre todo en las motocicletas.
La mecánica, (casi) entera
Otros de los aspectos mecánicos que revisan en la ITV son los frenos (desde el pedal y hasta el bombín de la rueda, que no haya desajustes entre ruedas del mismo eje…), la dirección (desde el volante, la columna, la caja de dirección y toda la timonería hasta las rótulas del mecanismo de dirección), los ejes, ruedas, neumáticos y suspensión (que sean los homlogados y no haya fallos) y, por último, el motor y la transmisión (sobre todo los anclajes y que no haya pérdidas de aceite, problemas con la batería, con el depósito de combustible…).













