Pierdes 56 horas de sueño al año por las altas temperaturas nocturnas; cena al menos una hora y media antes de acostarse

España se encuentra sumida en la tercera ola de calor oficial del verano, la quinta llegada de aire sahariano desde mayo, según el director del laboratorio del clima de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina. Con temperaturas que superan los 40 grados en buena parte del país, las noches tropicales dificultan el descanso y convierten el sueño en un reto, pero ya no es solo una sensación: hay datos que demuestran que el calor nos está quitando horas de sueño, literalmente. Así lo ha explicado la comunicadora Carmen Espinoza en el programa ‘La Tarde‘ de COPE, donde ha señalado que más del 10% de esas horas perdidas son consecuencia directa del cambio climático provocado por la actividad humana.

Reloj en la mesita de noche 

Un estudio de la organización Climate Central que ha analizado más de 1.300 ciudades concluye que, de media, cada persona pierde 56 horas de sueño al año por las altas temperaturas nocturnas. En España, varias ciudades se encuentran entre las más afectadas de Europa.  

Valencia es la que más horas de sueño pierde, con 42 al año, seguida de Málaga (41), Sevilla (40), Barcelona (39), Zaragoza (34) y Madrid (30). Como advierte el estudio, este problema no afecta a todos por igual: las personas mayores, las mujeres y las personas de países con ingresos bajos son los más vulnerables.

La falta de descanso va más allá de la incomodidad. Tal y como ha detallado Espinoza, dormir mal durante días seguidos puede afectar a la concentración, al estado de ánimo y aumentar el estrés. Además, incrementa el riesgo de problemas cardiovasculares y metabólicos, por lo que los expertos insisten en que el calor nocturno es ya un problema de salud pública.

El reloj biológico, la clave de todo

Para combatir los efectos del calor en el descanso, el terapeuta y experto en salud corporal y nutrición, Rubén Rodríguez, ha compartido varias recomendaciones en COPE. La primera es regular nuestro ritmo circadiano, un proceso que, curiosamente, se inicia por la mañana. 

Castillo de Caudilla con rayos de sol al atardecer. Toledo.

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Castillo de Caudilla. Toledo

«Ese reloj biológico, el cuerpo, se conecta una vez tú abres los ojos y recibes luz natural», explica. Este gesto ayuda a segregar más melatonina por la noche, la hormona que regula el relax.

Puedes conseguirte una calidad de sueño con 6, 7, 8 horas de sueño muy potente»

Rubén Rodríguez

Terapeuta y experto en salud corporal y nutrición

El objetivo no es solo dormir más horas, sino mejorar la calidad del sueño. Hay personas que se levantan cansadas tras ocho horas porque no tienen un descanso de calidad. Según Rodríguez, si no se descansa bien, bajan las defensas y se pueden acumular patologías, incluso psíquicas, como la depresión, además de problemas cardíacos. «Si tú no duermes bien, no vas a tener una producción de vitamina D correcta, aunque te dé el sol. Al final todo va enlazado», sentencia.

Cena, hidratación y tecnología

La alimentación es fundamental. El experto recomienda cenar al menos una hora y media antes de acostarse para que el cuerpo no esté ocupado en la digestión. Aconseja evitar alimentos inflamatorios como la carne roja o de cerdo y optar por pescados o ensaladas con gambas o salmón, que son antiinflamatorios y aportan un «doble beneficio».

Pantallas dormir

Niña durmiendo con el teléfono en la mano

Respecto a la hidratación, Rubén Rodríguez desaconseja beber mucha agua justo antes de dormir, ya que obliga a levantarse y corta el ciclo de sueño profundo. Propone un cálculo para saber cuánta agua necesitamos: dividir el peso en kilos entre 7 para obtener el número de vasos de 250 ml diarios. La última ingesta importante de agua debería ser dos horas antes de ir a la cama.

Por la mañana lo primero que vamos a mirar no es el móvil, vamos a levantar la persiana, que nos entre luz solar, iniciamos el ciclo otra vez»

Rubén Rodríguez

Terapeuta y experto en salud corporal y nutrición

Finalmente, el terapeuta hace hincapié en la tecnología. Recomienda apagar el WiFi por la noche y no dejar el móvil cargando en la mesilla. Según explica, las ondas del WiFi o el 5G se acumulan y desbalancean el sistema parasimpático, que es el encargado de la relajación. 

Su último consejo es empezar el día de forma natural: «Por la mañana lo primero que vamos a mirar no es el móvil, vamos a levantar la persiana, que nos entre luz solar, iniciamos el ciclo otra vez».

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