La evolución del incendio decretado este jueves en la población guadalajareña de La Mierla ha provocado que el Gobierno de Castilla-La Mancha haya decretado la evacuación de las localidades de Almiruete, Palancares, Semillas y La Nava de Jadraque.
De esta manera, estas poblaciones se suman a las de La Mierla, Muriel y Umbralejo, que fueron evacuadas este pasado jueves, según ha explicado la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, tras la reunión del Cecopi mantenida a primera hora de este viernes y encabezada por el presidente regional, Emiliano García-Page.
En concreto, la evacuación en Almiruete será de unas veinte personas, a las que se suman cinco de Palancares, veinte más de Semillas y treinta de La Nava de Jadraque.
De esta forma, ha apuntado la consejera, en total el fuego ha obligado a desplazar a 260 personas entre todos los municipios evacuados, aunque no todas ellas están en el polideportivo de Humanes, lugar designado para acoger a quienes lo necesiten, ya que algunas se han reubicado con familiares o amigos.
Gómez ha explicado que, debido a esta decisión, se ha enviado un nuevo mensaje Es-Alert a las poblaciones afectadas por la evacuación para informar de la situación y prevenir que nadie se acerque a las zonas afectadas por el riesgo de incendio.
En todo caso, según las previsiones de evolución del fuego no se espera que vaya a haber más poblaciones afectadas, aunque sí podría haber una urbanización cerca cuya situación se está analizando por si tuviese que ser también evacuada. «Esta zona es eminentemente forestal y hay poca población», ha comentado la consejera.
2.000 hectáreas afectadas
Del mismo modo, Gómez ha informado de que el incendio ha alcanzado durante la noche las 2.000 hectáreas afectadas y está llegando ya a la «zona nuclear» del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, «de alto valor ecológico» y que «desgraciadamente», dados los vientos que se van a producir en la zona, se va a ver «afectada gravemente».
En este momento, ha explicado la consejera, están trabajando en la lucha contra las llamas un total de 73 medios y 358 personas, incluidos medios de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en un incendio que, ha dicho, es «complicado» por la orografía de la zona y en el que incluso los medios aéreos están teniendo problemas «por la cantidad de humo que hay» y la intensidad de las llamas.
En todo caso, la responsable regional de Desarrollo Sostenible ha asegurado que la prioridad de los medios es «la defensa de los municipios aunque no haya ningún habitante» y seguirán intentando controlar el incendio «en la medida de lo posible» teniendo en cuenta que se esperan vientos de más de 40 kilómetros por hora en la zona.
También ha comentado que las carreteras CM-1004 y GU-188, que fueron cortadas al tráfico este jueves, siguen cerradas.
«El IPP no es un capricho»
En cuanto a las causas, Mercedes Gómez ha indicado que este podría ser «un incendio agrícola que ha pasado a zona forestal» causado por el cosechado del cereal en unas parcelas contiguas a la zona boscosa del Parque Natural.
En el momento en que se declaró el incendio, el Índice de Propagación Potencial (IPP) de incendios forestales marcaba un peligro alto, según la consejera, lo que supone que «estaba permitido el cosechado con medidas de seguridad».
En este sentido, ha aseverado que tanto la Guardia Civil como los agentes medioambientales están analizando el punto de origen del incendio para comprobar realmente sus causas «y, sobre todo, poder analizar si hay un culpable».
Con respecto a las críticas de algunas organizaciones agrarias contra el IPP, la consejera ha defendido que «no es un capricho, es un índice que protege a las personas y a los agricultores y a algo que es fundamental, que es nuestro pulmón verde, nuestros bosques, nuestros parques naturales».
«Y esa riqueza no la podemos dilapidar porque haya algunas personas que se crean que están por encima del bien y del ml y crean que pueden hacer lo que quieran y cuando quieran», ha espetado.
Es por ello que ha hecho una «llamada a la prudencia» a las personas que tienen que trabajar en las masas forestales o próximo a ellas para «cuidar muy mucho estas situaciones que pueden provocar grandes desastres».
«Los riesgos están ahí y tenemos que ser todos capaces de minimizarlos», ha concluido.
Fuente: El Periódico














