Mientras mamá moría yo estaba haciendo el amor

Hay libros que no requieren de solemnidad externa para atravesar al lector: se adaptan al curso del tiempo en el exterior, al olor de la crema solar y el salitre -o el cloro- en la piel. Quizá el volumen sea una de las cuestiones más discriminadas por los lectores a la hora de elegir cuándo un libro es o no piscinero, aunque esto último acaba defendiéndose desde un campo personal. Lo que sí es objetivo y universal en lo que a un libro de playa o piscina se refiere, es que debe absorberte con la inmediatez adecuada para que todo el jaleo exterior acabe confundiéndose con el rumor de las olas o los chiquillos chapoteantes. ‘Lo que hay’, de Sara Torres (Reservoir Books), cumple con todo lo que requiere una lectura intensa de verano en apenas 224 páginas, sumergiéndote de lleno en el relato con estas primeras palabras: «Mientras mamá moría yo estaba haciendo el amor».

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