Las salidas de Tomás Satoransky, Nico Laprovittola y Juani Marcos han dejado al Barcelona huérfano de un director de juego, de un base. Esta es una posición clave en la configuración de cualquier equipo. El base es el cerebro de una plantilla, para muchos la extensión del entrenador sobre la pista. El Barça ha movido ficha e incorpora a un base de la Euroliga. Al vestuario del Palau llega el norteamericano Justin Robinson, un viejo conocido de la afición española. Es un jugador extracomunitario y un fichaje que sigue rejuveneciendo la plantilla, uno de los objetivos de la sección para esta temporada. El conjunto azulgrana quiere rebajar la media de edad y lo esta consiguiendo, Olivier Nkamhoua tiene 26 años y Justin Robinson 28.
El nuevo jugador del Barcelona nació un 12 de octubre de 1997 en Manassas, una ciudad del estado de Virginia que ha pasado a la historia por dos batallas importantes que se libraron en la Guerra Civil estadounidense. Robinson aterriza en Barcelona procedente del París Basket donde ha jugado la última temporada y le ha permitido debutar en la máxima competición continental firmando 14,6 puntos y 4,5 asistencias de media por partido en casi 20 minutos de juego. Tenía contrato con el conjunto parisino y el Barcelona ha tenido que abonar unos 250.000 euros para conseguir su libertad. En la capital francesa ha sido un jugador de impacto inmediato, dejando grandes actuaciones como los 35 puntos que anotó en la pista del Olympiacos o siendo el mvp de la 37ª y penúltima jornada de la fase regular de la Euroliga.
En las últimas temporadas Justin Robinson se ha dado a conocer para el gran público como un gran jugador de baloncesto. Antes de la última campaña en París tuvo otra gran temporada en Italia, en las filas del Trapani Shark siciliano. Fue el director de juego en mayúsculas del equipo al que acompañó con 14,6 puntos y 5,9 asistencias de media por encuentro. El baloncesto no se lo ha puesto fácil, educado en Maryland desarrolló la etapa universitaria en Virginia Tech defendiendo la camiseta de los Hokies. Cuatro temporadas en las que se convirtió en el máximo asistente histórico de la universidad. No fue elegido en el draft de 2019 pero probó fortuna en la NBA, jugando en 5 franquicias diferentes durante tres temporadas un número reducido de partidos: Philadelphia 76ers, Oklahoma City Thunder, Milwaukee Bucks, Sacramento Kings y Detroit Pistons. El futuro llevó a Robinson a Australia para jugar con los Illawarra Hawks, equipo de la ciudad de Wollongong en Nueva Gales del Sur. Fue el capítulo previo a aterrizar en el baloncesto europeo en las filas del CB Breogán en la recta final de la temporada 2023-2024, club al que ayudó a conseguir la permanencia.
Justin Robinson, 1.85, es un buen refuerzo para la dirección de juego del Barcelona, aunque ha estado por debajo del top 10 tanto en anotación como en asistencias esta temporada en la Euroliga. Es un jugador rápido, eléctrico, con una buena visión de juego y con un aceptable porcentaje en el lanzamiento exterior, 34,3%; aunque a veces es muy irregular. Es capaz de anotar desde el bote y es un buen generador de juego.
Antes de la renuncia de Xavi Pascual el Barcelona tuvo atado a Mike James, el máximo anotador histórico de la Euroliga. Fue una gestión del entrenador catalán que ya lo tuvo a sus órdenes en el Panathinaikos. Al final el Barça abrió la vía Justin Robinson que ha firmado un contrato por dos temporadas, hasta junio de 2028.














