El periodista francomarroquí residente en España Ali Lmrabet permanece bajo custodia policial en Casablanca tras múltiples denuncias, según confirmó la Fiscalía marroquí el lunes 13 de julio, aunque no ha aportado más detalles.
Este martes comparecerá ante un magistrado en Casablanca para determinar las medidas judiciales, después de ser detenido el domingo 12 de julio al aterrizar en el aeropuerto Ibn Battouta de Tánger procedente de Barcelona, donde reside junto a su familia.
El asunto es delicado para los países aliados de Marruecos, que actualmente han arreglado sus desavenencias con Rabat. De hecho, el Gobierno español no se ha manifestado públicamente, tampoco cuando EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores. Además, sucede cuando está prevista una visita oficial del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, a Rabat los días 15 y 16 de julio.
Por el momento, se desconocen los delitos de los que se le acusa, más allá de que las fuentes de seguridad citadas por los medios marroquíes desvelaran que se debía a “difamación, calumnia o difusión de información falsa” y por “atentar contra las instituciones del Estado”.
Desde su entorno familiar confirman a EL ESPAÑOL que hay varias denuncias por sus opiniones, escritos y actividad periodística. “Nos ha llegado que hay una serie de querellas individuales y de alguna asociación que han sido presentadas por cosas que puede haber escrito”, detalla su esposa, Laura Feliu, decana de la Facultad de Ciencias Políticas y de Sociología de la Universidad de Barcelona, en una entrevista con EL ESPAÑOL.
Según la información a la que ha tenido acceso este medio, las querellas fueron presentadas por personalidades e instituciones por difamación. En concreto, en Marruecos consideran que Lmrabet lanzó acusaciones contra Abdellatif Hammouchi, jefe de la seguridad nacional, para desacreditarlo.
“El régimen de Argel reclutó a Lmrabet, muy probablemente con subsidios periódicos, para que atacara obsesivamente a las instituciones marroquíes y, ocasionalmente, colmara de elogios a sus protectores”, difundió el electrónico marroquí Le360 cercano al poder.
«Sereno, firme y muy tranquilo»
Lmrabet es un periodista independiente que después de trabajar en El Mundo, colaboró en varios medios y desde hace unos años creó un pódcast político. Además, actualmente estaba en el proceso de crear una web informativa, tras su éxito en su canal del Youtube.
Reiteradamente pone en evidencia la corrupción en Marruecos, apoya movimientos reivindicativos como el Hirak en el Rif o el más reciente #GenZ212 y defiende los derechos humanos y las libertades individuales, que Rabat vulnera sistemáticamente.
Tras el interrogatorio policial del domingo, fue trasladado ante la policía judicial de Casablanca. “Esto constituye una medida arbitraria e injustificada, que representa un nuevo episodio en la continua represión contra la libertad de opinión, expresión y prensa en Marruecos”, denuncia en un comunicado la Asociación Marroquí de Apoyo a los Presos Políticos.
Ahora, “hay que ver exactamente de qué se trata, de qué temas. Porque de todas maneras Ali es una persona muy profesional que tiene mucho cuidado con todas las fuentes que utiliza”, mantiene su esposa, Laura Feliu. “Cuando los marroquíes le han puesto alguna querella en Francia o en España las ha acabado ganando”, puntualiza.
Comité de apoyo internacional
Su intención era viajar a su ciudad natal, Tetuán, para arreglar unos asuntos administrativos pendientes tras el fallecimiento de su padre, aunque no llegó a poner un pie fuera. “Era un viaje de una semana. Hacía un tiempo que no había ido, él entraba y salía normalmente, eso sí vigilado”, explica su esposa.
Tuvo oportunidad de telefonear a su mujer a las 19.00 h y a las 4.00 h de la madrugada, tras su detención el domingo. “Estaba sereno y se mantenía firme y muy tranquilo. Tiene una solvencia y seguridad de carácter profesional y por eso se considera en cierta medida secuestrado por el ejercicio de su actividad profesional realizada en países democráticos como España y Francia”.
Él mismo quiere encargarse de su defensa, pero podría tener un enlace ya que abogados de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), la más libre en el país magrebí, han mostrado interés en el caso.
Por su parte, desde el mundo de la universidad, del periodismo y del tejido asociativo se han comenzado a realizar gestiones, incluso en el ámbito de la política, y ya se ha creado un comité de apoyo de ámbito nacional con el centro en Barcelona. Igualmente, ha recibido el apoyo de medios y periodistas franceses, así como de Reporteros sin Fronteras en el país vecino.
En cierta manera es resucitar el comité de apoyo a Ali Lmrabet que ya se había creado en 2003 cuando estuvo un año en prisión acusado por “desacato al rey” y “atentado a la integridad territorial”, antes de que Mohamed VI lo indultara por el revuelo internacional en su defensa. Ese mismo movimiento también puede funcionar en Francia, al ser un ciudadano galo.
Violaciones y persecución
Ali Lmrabet ha sido objeto de una serie de violaciones y persecución debido a su labor periodística. El fundador de la revista Demain y exdirector de Le Journal fue encarcelado en 2003 por cargos que incluían insultar al rey y atentar contra la integridad territorial. Durante su encarcelamiento, realizó una prolongada huelga de hambre, antes de recibir el indulto real.
Reiteradas detenciones y juicios culminaron en una sentencia judicial en 2005 que le prohibió ejercer el periodismo durante 10 años, “en una de las formas más graves de restricción a la libertad de prensa y expresión”, según la Asociación Marroquí de Apoyo a los Presos Políticos. Además, prohibieron los dos semanarios satíricos que dirigía, Demain Magazine y Douman.
Todo esto no le ha impedido continuar su trabajo a través de plataformas digitales y colaboraciones con periódicos españoles, franceses y británicos.
No obstante, los arrestos a marroquíes residentes en Europa críticos con el régimen se han incrementado en los últimos meses, sobre todo a partir de las protestas de la Generación Z.
La última detención ha sido este mismo lunes 13 de julio. El rapero Mehdi Blackwind ha quedado bajo arresto de la Brigada Nacional después de que el fin de semana le prohibieran la salida del país, a su vuelta a Marsella, donde reside.










