La ciudad de València alberga desde la noche del lunes al martes la primera fase de una de sus obras más ambiciosas dentro de lo que es el servicio de proximidad: el reasfaltado de la Gran Vía Marqués del Turia en sus dos sentidos.
A lo largo de las últimas semanas se ha aprovechado para hacer trabajos previos, incluyendo la reparación de todos los bordillos y sistemas de drenaje. Se trata de una obra larga y pesada, que está obligando de continuo a cerrar tramos, tanto de la Gran Vía como tal como de los tramos que conectan los dos sentidos y que hacen las veces de cambio de sentido de la marcha. Esto afecta también a los pasos de cebra, en muchos de los cuales se han tenido que instalar también pontones provisionales.
Ahora, los trabajos han empezado ya una fase decisiva: la incorporación del nuevo asfalto, necesario habida cuenta del estado en el que se encontraba la calzada. El Ayuntamiento de València ha iniciado los trabajos de fresado e instalación de la primera banda de rodadura. La alcaldesa, María José Catalá, ha visitado la obra para supervisar el avance de esta fase, que se ejecuta en horario nocturno de domingo a jueves para minimizar las molestias.
La actuación, la primera intervención integral en la vía en 35 años, abarca 22.126 metros cuadrados en el tramo comprendido entre la avenida de Jacinto Benavente y la confluencia de la avenida del Reino de València con la calle de Russafa. La inversión municipal asciende a 1,24 millones de euros.
Catalá acudió esta noche a contemplar los trabajos / Ayto Vlc
Asfalto que reduce el sonido
El proyecto emplea pavimento fonoabsorbente, un material que reduce en 10 dB el ruido del tráfico rodado y un 20 % las emisiones de CO₂. La renovación se completa con la instalación de rigola (el bordillo que delimita la calzada) donde falta, para evitar la acumulación de charcos y realinear los puntos hundidos del pavimento.
Las obras comenzaron el pasado 22 de junio de 2026, una vez finalizado el curso escolar para reducir el impacto en la zona (es una avenida de servicio para autobuses escolares), con esa primera fase diurna centrada en las aceras y los sistemas de drenaje.
Noches de corte total
La fase de fresado y asfaltado se desarrolla ahora de noche, con dos máquinas trabajando en simultáneo para evitar juntas en el pavimento, de domingo a jueves y sin actividad los fines de semana. Durante el día se mantiene la circulación en el carril libre y, por completo, en el sentido contrario; de noche se produce el corte total del tráfico para el fresado y el asfaltado. El conjunto de la obra está previsto que finalice en la tercera semana de agosto.
El calendario y el plan de obra se han coordinado con la asociación vecinal del Pla del Remei-Gran Vía, con representantes del comercio del centro, la Delegación de Movilidad, la EMT y la empresa adjudicataria. Las seis paradas de la EMT del entorno seguirán operativas durante toda la intervención y solo se producirán traslados puntuales para adaptarlas al avance de los trabajos, sin que se suprima ninguna.
La alcaldesa ha enmarcado la actuación en la estrategia municipal de extender el pavimento fonoabsorbente en las grandes vías y en los nuevos desarrollos urbanos. En conjunto, el Ayuntamiento impulsa más de 130.000 metros cuadrados de este tipo de firme en distintos puntos de València, como la propia Gran Vía Marqués del Túria, la calle Colón, el eje Pérez Galdós-Giorgeta, la avenida de les Corts Valencianes, General Avilés, en Campanar, y el PAI de Malilla Sur.














