Hace algunos días, en un articulejo, glosé la tranquilidad un tanto apelmazada que muestran los socios del Gobierno autónomo, Coalición Canaria y el Partido Popular, cuyos dirigentes se muestran prudentemente convencidos respecto a una reedición del pacto en mayo de 2027. Coalicioneros y conservadores cuentan con el apoyo de la Agrupación Socialista Gomera y de la Agrupación Herreña Independiente, por lo que un incremento importante de Vox en votos y escaños —pasar de los cuatro diputados de 2023 a seis o siete el próximo año— no destruiría necesariamente la mayoría actual, gracias precisamente al apoyo de gomeros y herreños. Aunque en diez meses, en un contexto como el español y europeo, puede aparecer revoloteando cualquier cisne negro, parece un análisis prospectivo más o menos razonable. Lo que ocurre es que también para el Gobierno canario existen otras variables electorales y, por algunos comentarios semipúblicos, Vox parece que pretende sacarles partido.
Fuente












