El incendio forestal declarado el pasado viernes en Los Gallardos (Almería), considerado ya uno de los más graves registrados en Andalucía en las últimas décadas, ha quedado estabilizado este domingo después de una lucha intensa contra las llamas. Así lo ha anunciado el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, quien ha confirmado además el regreso paulatino de las aproximadamente 1.000 personas que permanecían desalojadas desde que comenzó la emergencia.
La evolución favorable del incendio permite reducir el nivel de alerta y supone un punto de inflexión tras una tragedia que deja un balance provisional de doce personas fallecidas, miles de hectáreas calcinadas y numerosas viviendas afectadas.
El anuncio se ha producido a través de las redes sociales del presidente andaluz y ha sido ratificado posteriormente desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en Turre (Almería), donde Moreno se ha desplazado para conocer de primera mano la evolución del operativo. «Buenas noticias. Tras días muy duros, el Plan Infoca da por estabilizado el incendio de Los Gallardos», ha señalado el presidente.
Igualmente, Moreno ha explicado que el fuego se encuentra ya «perimetrado y acotado», circunstancia que ha permitido desescalar la emergencia a situación operativa 1 y autorizar el regreso progresivo de las personas evacuadas. No obstante, ha insistido en que el incendio todavía no puede darse por controlado ni extinguido, por lo que el amplio dispositivo desplegado sobre el terreno continuará trabajando durante los próximos días para consolidar el perímetro y evitar posibles reactivaciones.
El presidente ha querido agradecer el trabajo realizado por todos los efectivos implicados en la emergencia y ha destacado «la entrega y la máxima coordinación» de los distintos servicios que participan en las labores de extinción.
Regreso gradual de los vecinos evacuados
La estabilización del incendio supone el inicio de la vuelta a la normalidad para los municipios afectados, especialmente para las cerca de 1.000 personas que aún permanecían fuera de sus viviendas como medida preventiva.
El regreso se realizará de forma gradual y coordinada por los servicios de emergencia, que supervisarán el acceso a las distintas zonas para garantizar que las condiciones de seguridad son adecuadas.
Durante los últimos días, miles de vecinos de diferentes núcleos de población y diseminados fueron desalojados ante el rápido avance de las llamas, alimentadas por las altas temperaturas, la escasa humedad y las fuertes rachas de viento que complicaron enormemente el trabajo del Plan Infoca.
Muchos de los afectados fueron acogidos en centros habilitados por la Junta de Andalucía, mientras que otros permanecieron en viviendas de familiares o establecimientos hoteleros de municipios cercanos como Mojácar o Vera.
La mejora de las condiciones meteorológicas registrada desde la madrugada del sábado permitió modificar la estrategia del dispositivo de extinción, que pasó de una fase eminentemente defensiva a otra de ataque directo contra el fuego, aprovechando la disminución del viento y el aumento de la humedad relativa. Ese cambio operativo ha resultado decisivo para frenar el avance del incendio y consolidar el perímetro alcanzado durante las últimas horas.
El operativo continuará hasta lograr el control definitivo
Aunque la estabilización representa un importante avance, las autoridades insisten en que la emergencia aún no ha terminado. El dispositivo del Plan Infoca seguirá desplegado sobre el terreno con el objetivo de asegurar completamente el perímetro, apagar los puntos calientes que permanecen activos y evitar reproducciones del fuego, especialmente en una zona donde la vegetación continúa extremadamente seca tras las sucesivas olas de calor registradas este verano.
La investigación sobre el origen del fuego continúa abierta. Las primeras hipótesis apuntan a un fallo en una línea eléctrica situada junto a una carretera, aunque serán las diligencias técnicas las que determinen oficialmente las causas.
Mientras tanto, también prosiguen las tareas de identificación de las doce víctimas mortales, un proceso especialmente complejo debido al estado en el que fueron localizados algunos de los cuerpos.
La estabilización del incendio llega tras varios días marcados por la incertidumbre y la tragedia, en los que las llamas llegaron a calcinar miles de hectáreas en muy pocas horas y obligaron a desplegar uno de los mayores dispositivos de emergencia de los últimos años en Andalucía.














