El incendio de Almería, estabilizado tras quemar 7.000 hectáreas pero Moreno avisa: «Queda un verano complicado»

Las claves

Generado con IA

El incendio de Los Gallardos en Almería ha sido estabilizado tras quemar más de 7.000 hectáreas y afectar un perímetro de más de 40 kilómetros.

Más de 1.000 vecinos que fueron desalojados pueden regresar progresivamente a sus casas gracias a la mejora de las condiciones meteorológicas y el trabajo de los equipos de emergencia.

Hasta el momento se han registrado 12 víctimas mortales y ocho denuncias por desaparecidos; la Guardia Civil investiga el origen del incendio, que podría estar en un tendido eléctrico.

El presidente andaluz advierte del alto riesgo de incendios en las próximas semanas y llama a la máxima precaución ante un verano que prevé especialmente complicado por el cambio climático.

El grave incendio de Los Gallardos, en la provincia de Almería, ha quedado estabilizado este domingo tras quemar más de 7.000 hectáreas y los más de 1.000 vecinos aún desalojados pueden regresar a sus casas de manera progresiva. Así lo ha confirmado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante su comparecencia en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de Turre, donde ha lanzado la advertencia de que el verano será «complicado».

Moreno ha explicado que la «ventana de oportunidad» que se abrió este pasado sábado se ha consolidado gracias a una mejora notable de las condiciones meteorológicas durante la noche, con una humedad relativa que ha superado el 90% y un viento que ha amainado de forma significativa.

Esa combinación, sumada al trabajo intensivo de los equipos desplegados sobre el terreno durante la tarde del sábado y toda la noche, ha permitido dar por estabilizado un fuego que el propio presidente ha calificado de «cruento, complejo, difícil y terrible».

El balance provisional deja un perímetro de más de 40 kilómetros y una superficie calcinada de 7.000 hectáreas, cifras que, según Moreno, dan la medida del alcance de un incendio que se ha convertido en uno de los más rápidos vividos en Andalucía y, probablemente, en toda España.

El presidente ha apuntado a una combinación de factores climatológicos y geográficos (fuertes pendientes, viento a favor empujando las llamas monte arriba y una gran cantidad de matorral bajo muy seco) como explicación de la velocidad con la que avanzó el fuego.

Con el incendio estabilizado, es decir, perimetrado y sin peligro de propagación por llama, el operativo entra ahora en fase de desescalada. La Unidad Militar de Emergencias (UME), a la que Moreno ha agradecido expresamente su implicación, se retirará del terreno progresivamente, aunque se mantendrá desplegado un dispositivo de vigilancia con alrededor de 90 efectivos del Infoca y medios aéreos de control.

El presidente andaluz ha extendido su agradecimiento también a la Guardia Civil, al plan Infoca, al consorcio de bomberos del Poniente Almeriense, a la Diputación, a la policía local y a los ayuntamientos implicados, subrayando que en el momento álgido del incendio llegaron a trabajar simultáneamente entre 30 y 32 medios aéreos y cerca de 500 efectivos.

Cooperación

Moreno ha subrayado que la cooperación y la coordinación entre administraciones son «los instrumentos más poderosos» para alcanzar los objetivos comunes, poniendo en valor el trabajo conjunto de administraciones, con palabras de reconocimiento para los alcaldes que, según ha explicado, «han puesto en riesgo sus vidas» para intentar salvar las de otros ciudadanos.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, también ha visitado el Puesto de Mando Avanzado de Turre, donde ha coincidido en agradecer la colaboración institucional y ha reconocido que se han vivido «momentos muy duros», recordando que ante una tragedia «todos sufrimos» y que la mejor respuesta pasa por la «unidad y el trabajo conjunto de todas las administraciones».

La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno en el PMA del incendio forestal de los Gallardos.


La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno en el PMA del incendio forestal de los Gallardos.

Francisco J. Olmo / Europa Press

Tras la confirmación de la estabilización, se ha autorizado el regreso a sus domicilios de los más de 1.000 vecinos que habían tenido que abandonar sus casas por el fuego, después de que ayer sábado ya volvieran 600 personas. Moreno ha insistido en que ese retorno se hará de forma escalonada y con todas las garantías de seguridad.

En este punto, el presidente ha querido remarcar que las órdenes de desalojo dadas por las autoridades durante la emergencia no eran «recomendaciones», sino instrucciones de obligado cumplimiento, dictadas para proteger tanto a los propios vecinos como a los equipos de emergencia que en ocasiones deben acudir a rescatar a quienes se resisten a abandonar sus viviendas.

Moreno también ha asegurado que las viviendas directamente afectadas por el fuego se corresponden con un número menor, en parte gracias al «esfuerzo» hecho por parte de los equipos antiincendios. «Casi todas se han mantenido intactas».

Denuncias por desaparición

Moreno ha recordado que, por el momento, tan solo constan ocho denuncias formalizadas ante la Guardia Civil por desaparecidos en el marco de este siniestro que se ha cobrado, hasta el momento, las vidas de 12 personas pendientes aún de identificación una vez obtenido el perfil genético de cada una de ellas, que será comparado con el de posibles familiares.

«La Guardia Civil está haciendo un gran trabajo con el tema de ADN», ha reconocido ante los trabajos que se han efectuado desde el departamento de Biología del servicio de Criminalística en Madrid, donde fueron remitidas las muestras obtenidas en el Instituto de Medicina Legal (IML) en Almería. Moreno ha recordado que se trata de procedimientos «lentos», máxime por la situación en la que quedaron algunos cadáveres.

En este sentido, el presidente andaluz ha señalado que los reconocimientos ya realizados en numerosas viviendas de la zona ofrecen una razonable confianza en que no aparezcan más víctimas, aunque ha pedido prudencia hasta que concluyan definitivamente los trabajos de rastreo.

Moreno también ha indicado que se ha abierto una investigación judicial para determinar el origen del incendio que, en un primer momento, se localizó en un cable que se habría desprendido de un tendido eléctrico próximo a un restaurante abandonado en la pedanía de Almocáizar, donde se sitúa el origen de las llamas.

Pese al alivio por la estabilización del fuego, el presidente andaluz ha querido lanzar un mensaje de alerta de cara a las próximas semanas. El presidente ha recordado que apenas se ha superado la mitad de julio y que quedan por delante agosto, septiembre e incluso parte de octubre, meses que, según ha explicado, presentan un riesgo de incendio forestal similar al de pleno verano.

De hecho, el propio plan Infoca contempla su dispositivo de contingencia hasta el 31 de octubre, y la experiencia de años anteriores muestra que los incendios de finales de verano, con los montes especialmente secos tras sucesivas olas de calor, suelen ser especialmente virulentos.

«Nos queda un verano complicado, en Andalucía y en España», ha resumido Moreno, y ha destacado el papel de los vecinos a la hora de alertar ante columnas de humo o comportamientos sospechosos que puedan ayudar a localizar a posibles pirómanos.

Como dato para ilustrar la magnitud del riesgo actual, Moreno ha revelado que Andalucía ha llegado a registrar hasta 22 conatos de incendio en un mismo día, con una media que ronda los 15 focos diarios en las últimas jornadas.

Por ello, ha hecho un llamamiento a la máxima precaución durante los próximos meses, en un contexto marcado por el cambio climático, que según Moreno está generando circunstancias «cada vez más complejas» y episodios de incendios «inabordables».

Fuente