El incendio de Los Gallardos, que ya ha sido calificado como el más mortal del siglo XXI en España, continúa activo y ya ha arrasado más de 6.600 hectáreas por su extrema virulencia.
Víctimas y desaparecidos
Entre las víctimas mortales se encuentran doce personas, entre ellas dos menores, y todos de procedencia extranjera. La cifra de desaparecidos se mantiene en 23, de los que solo son oficiales siete denuncias, que podrían corresponderse algunas de ellas con los ya fallecidos.
Los cuerpos aún están analizándose para saber su identidad y poder identificar si corresponden con las denuncias formales de desaparecidos.
Extrema virulencia
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha advertido sobre la «extrema virulencia» del incendio forestal de Los Gallardos y ha asegurado que en sus peores momentos llegó a avanzar a una velocidad de cien metros por minuto. Por ello le atribuye una «gravedad que no se ha conocido nunca».
Sobre la evolución operativa, Bolaños ha precisado que la zona sur, limítrofe con la autovía A-7, se encuentra «prácticamente estabilizada», concentrándose ahora los mayores esfuerzos en el frente norte.
Asimismo, ha confirmado la detención de dos personas durante la pasada noche por desobedecer las órdenes de evacuación impartidas por la Guardia Civil.
Las condiciones favorecen la extinción
Actualmente, las condiciones meteorológicas son favorables, permitiendo reducir la virulencia del fuego y facilitando las tareas de extinción. Según ha trasladado la Junta de Andalucía, durante la noche se han registrado vientos muy flojos, de alrededor de 2 kilómetros por hora, y la humedad relativa ha aumentado hasta situarse en torno al 50%.
Se prevé que este clima se mantenga hasta las 16.00, lo que permitirá a los efectivos pasar de las labores meramente defensivas al ataque directo para intentar estabilizar el perímetro del incendio.
El dispositivo autonómico desplegado en estos momentos cuenta con 13 grupos de bomberos forestales, nueve técnicos de operaciones (TOP), tres autobombas, una Unidad Médica de Incendios Forestales (EMIF) y una Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones (UMIF). Además, el Gobierno de España mantiene desplegados a unos 540 efectivos sobre el terreno.
A lo largo de la mañana se ha procedido a la incorporación escalonada de aeronaves, con el objetivo de completar un dispositivo de ocho medios aéreos trabajando sobre el incendio.
Más de 1.400 evacuados
Un total de 1.448 personas han sido evacuadas de forma preventiva, correspondientes a once zonas distintas. De ellas, 164 personas se encuentran realbergadas en el teatro de Lubrín, el pabellón de Garrucha y un antiguo convento. Paralelamente, se mantiene el confinamiento de unas ochenta personas en la barriada de El Pocico, en Lubrín.
Todo empezó con un poste de luz
La caída de un poste de luz en una cuneta fue el origen del suceso. El poste, que era de madera y se encontraba en mal estado, cayó en una cuneta próxima a la pedanía de Almocáizar, junto a la carretera N-340. Aún se está determinando si la instalación era de titularidad privada o pública, pero sí se conoce que se encuentra junto a un bar de la localidad de Los Gallardos, el antiguo bar Anita.
Lo que comenzó como un pequeño incendio urbano, al incendiarse en primera instancia la cuneta, se convirtió en un incendio forestal que escaló rápidamente por la intensidad del viento, que desplazó las llamas hacia el bosque. Las altas temperaturas, el viento, y la complejidad del terreno lleno de arbustos y tierras escarpadas, explican la extrema virulencia de este y la rápida propagación por el territorio.
Fuente: La Opinión de Málaga








