Uno de los principales tempores en torno a la sostenibilidad del sistema de pensiones tiene que ver con que hay muchas personas jubiladas que se encuentran en una situación de exclusión e insuficiencia económica.
Así ocurre con el caso de una mujer de 82 años que lleva unos 40 días durmiendo en un banco en la calle, reflejando una cruda realidad que viven muchos pensionistas en España cuando llegan a la edad de jubilación.
Algo que empeora todavía más si prestamos atención al problema de la vivienda, dado que la mujer no puede permitirse una a causa de la baja pensión que percibe de manera mensual. Una situación que vive desde que la estafaron y perdió el piso donde residía, según recogen desde 3Cat.
Al margen de las dificultades evidentes que atraviesa, la mujer recalca el miedo que pasa en la calle como uno de los peores factores de su situación, asegurando que es especialmente «horrible durante la noche».
A pesar de ello, la pensionista asegura que el pago mensual que recibe le permite comer todos los días y todo lo que necesita lo lleva en una pequeña mochila en la que guarda elementos esenciales para la vida.
«Llevo lo esencial, cosas de higiene y un par de camisetas. Dos veces a la semana vamos a unas duchas públicas», comentaba la mujer para especificar cómo consigue mantenerse aseada a pesar de su situación.
Y es que, además del miedo, la mujer también vive con cierto pudor con respecto a su familia, dado que no avisa a sus parientes porque no quiere que la vean en el estado en el que se encuentra actualmente.
Su caso es otra prueba más de que la Seguridad Social no consigue llegar a todo el mundo como debería; algo que resulta especialmente delicado a la hora de lidiar con otros problemas adicionales tan graves como el de la vivienda.













