La investigación sobre la muerte del conocido mecánico de bicicletas Antonio Aguilera, de 38 años, continúa avanzando casi cuatro meses después de que su cuerpo fuera hallado sin vida en Santa María de Trassierra.
Esta misma semana, un equipo de la Guardia Civil ha regresado al lugar donde apareció el cadáver para realizar nuevas diligencias de investigación.
Recreación del caso
Según ha podido saber este periódico, alrededor de cinco agentes del Instituto Armado han trabajado durante varias horas en las inmediaciones de la antigua Asociación de Vecinos de Trassierra, en el mismo entorno donde se localizó el cuerpo el pasado mes de marzo. Durante la actuación emplearon dos cámaras de grandes dimensiones montadas sobre trípodes y un maniquí de color negro, con el que realizaron distintas recreaciones sobre el terreno.
Agentes de la Guardia Civil, durante la investigación del cuerpo encontrado en Trassierra. / Víctor Castro
Fuentes consultadas por este periódico interpretan que los investigadores estaban llevando a cabo una reconstrucción técnica de la escena para analizar diferentes hipótesis relacionadas con la posición del cadáver o con la mecánica de los hechos. No obstante, el contenido concreto de esas diligencias no ha trascendido.
Consultados por Diario CÓRDOBA, la Guardia Civil ha confirmado que durante esta semana se han desarrollado nuevas pesquisas dentro de la investigación. El Instituto Armado, sin embargo, ha rechazado ofrecer más detalles sobre la naturaleza de los trabajos realizados o sobre los avances obtenidos, limitándose a señalar que todas las hipótesis continúan abiertas.
La vuelta de los investigadores al escenario del hallazgo evidencia que el caso sigue plenamente activo. El procedimiento permanece bajo secreto y los agentes han mantenido abiertas distintas líneas de investigación para esclarecer cómo se produjo la muerte de este vecino de Las Moreras.

Tienda del joven fallecido en Trassierra. / AJ González
Hallazgo en extrañas circunstancias
El cuerpo de Antonio Aguilera apareció el pasado 15 de marzo junto a la carretera de Trassierra, en las inmediaciones de los Llanos de Arjona. La autopsia descartó una muerte natural y llevó a la Guardia Civil a investigar el caso como una muerte violenta, una calificación que, según precisó el propio Instituto Armado, no implica necesariamente la participación de terceras personas.
Desde entonces, los investigadores han tratado de determinar si el fallecimiento se produjo en el mismo lugar donde apareció el cadáver o si el cuerpo pudo haber sido trasladado posteriormente, además de analizar otras hipótesis que nunca han sido descartadas oficialmente. Además, el cuerpo presentaba heridas compatibles con haber sido atravesado con una flecha.
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