El gobernador del Banco de España (BdE), José Luis Escrivá, secundó este jueves a la patronal canaria, o cuando menos coincidió con esta en lo fundamental, en dos de los grandes caballos de batalla del empresariado isleño: el aumento del absentismo laboral y la maraña regulatoria que encarece y ralentiza la inversión y la actividad de los negocios. Lo hizo durante la presentación del informe anual del supervisor bancario en Santa Cruz de Tenerife, en una intervención en la que relacionó ambas cuestiones con la productividad, los sobrecostes empresariales y la falta de coordinación entre Administraciones públicas.
La intervención de Escrivá coincide, además, con el recrudecimiento del debate sobre las bajas y con el polémico eco de las últimas palabras al respecto del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien días atrás elevó el tono al calificar el absentismo como un «cáncer» para las empresas españolas y al sugerir una revisión de los complementos salariales pactados en convenio -del sueldo, en definitiva- para los trabajadores en incapacidad temporal. Su planteamiento, interpretado en el otro extremo como una invitación a que los empleados cobren menos cuando estén de baja, desembocó en una fuerte respuesta del Gobierno y los sindicatos. El PP matizó después que se refería a situaciones de fraude, aunque dirigentes como Isabel Díaz Ayuso respaldaron el fondo de la reflexión.
El caso es que, en ese clima, las palabras de Escrivá conectaron con el diagnóstico empresarial, aunque el gobernador diferenció el plano institucional del personal. En este sentido, y sobre la cuestión del absentismo, el exministro precisó que no hablaba estrictamente como responsable del Banco de España, sino también desde su experiencia al frente de la cartera de la Seguridad Social. El también expresidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la AIReF, explicó que tanto las bajas como las ausencias de larga duración «han aumentado mucho», especialmente después de la covid, y defendió que el fenómeno exige una reflexión sobre incentivos, costes y responsabilidades públicas.
El exministro de la Seguridad Social califica de «muy generoso» el sistema de protección por desempleo
El exministro recordó que existe una correlación directa entre la evolución del paro y la del absentismo: cuanto menor es la tasa de desempleo, mayor es la ratio de ausencias laborales. Esa relación, sostuvo, debe ser «motivo de reflexión» en un momento en el que ni España ni Canarias viven ya en el escenario de ‘emergencia laboral’ de los años en que el paro llegó a acercarse al 25%. El núcleo de su advertencia reside en el diseño del armazón institucional. No en vano, las decisiones sanitarias sobre las bajas se adoptan en los sistemas de salud autonómicos, mientras que buena parte del coste presupuestario de aquellas lo soporta la Seguridad Social. Escrivá resumió así una disfunción conocida: una decisión tomada en el ámbito autonómico termina por repercutir en las arcas estatales. De hecho, la Seguridad Social mantiene convenios por «cientos de millones» con los servicios regionales de salud, ahondó el exministro, si bien añadió que en esto «hay mucho ámbito de mejora». Para el gobernador del BdE, el absentismo revela una falta de engranaje entre administraciones que acaba por afectar a los trabajadores, las empresas y los presupuestos públicos. Es más, Escrivá puso énfasis en que el gasto de España en las bajas de larga duración «no tiene parangón» con el que hace ningún otro país semejable de la Unión Europea.
El gobernador del BdE se paró en las disfunciones del subsidio para mayores de 52 años
La advertencia tiene especial incidencia en Canarias, donde el tejido productivo lo dominan no ya las pymes, sino las micropymes, y ello pese a la mejora registrada en los últimos años en este punto. El gobernador del regulador bancario destacó que el tamaño medio de las compañías del Archipiélago ha pasado en una década de 5,6 a 7 trabajadores. El avance es relevante, destacó, pero no tanto como para alterar la estructura de fondo del tejido productivo regional: empresas pequeñas, con menor músculo administrativo y más expuestas a la acumulación de trámites, a la complejidad normativa y a cualquier incremento de costes laborales u organizativos en su día a día.
El exministro abrió además otro frente sensible al referirse al sistema de protección por desempleo. Al respecto afirmó que España cuenta con un esquema «muy generoso» como resultado de haberse construido en contextos laborales mucho más adversos. Citó en particular el subsidio para desempleados mayores de 52 años, al que atribuyó un carácter «permanente» y una cotización a la Seguridad Social del 125% como factores que lo convierten en un elemento desincentivador de la vuelta a la ocupación.
José Luis Escrivá hizo hincapié en que el sistema de protección del desempleo se ideó en períodos con el paro cerca del 25%
En consecuencia, y por un lado, el BdE reconoce avances en la dimensión de la empresa canaria; y, por otro, centra el debate en asuntos que la patronal ha convertido en bandera: la hiperregulación, el absentismo en alza, los costes o extracostes crecientes y la falta de coordinación administrativa.
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