¿Es posible convivir con la inteligencia artificial éticamente para mejorar la condición humana? Esa fue una de las preguntas que sobrevoló el ValgrAI Scientific Council Forum (VSCF 2026), celebrado los días 2 y 3 de julio en la Universitat Politècnica de València (UPV). Organizado por ValgrAI, la Escuela de Posgrado y Red de Investigación en Inteligencia Artificial de la Comunitat Valenciana, junto con la UPV, el encuentro volvió a reunir a investigadores de referencia internacional, empresas y jóvenes científicos para debatir no tanto sobre la tecnología en sí, sino sobre el uso que la sociedad hace —y hará— de esta herramienta tan polémica pero asentada en nuestro día a día.
La quinta edición del foro, desarrollada en el Paraninfo de la UPV y completada al día siguiente con el X Encuentro de la Unidad Mixta de Investigación (UMI) en la ETSINF, confirmó la ambición de ValgrAI de situar a la Comunitat Valenciana como uno de los principales nodos europeos de investigación en inteligencia artificial. «Esta ocasión es la oportunidad para que València sea el foco de la IA«, resumió el director científico del foro, Vicent Botti.
La primera jornada estuvo marcada por tres conferencias magistrales que abordaron algunos de los grandes retos de la inteligencia artificial desde perspectivas muy diferentes: la ética, la automatización científica y la neurotecnología.
Virginia Dignum, profesora de Umeå University y una de las mayores especialistas internacionales en ética de la IA, acercó al público las reflexiones que uno debería tener al utilizar la IA en mayor o menor medida. Autora del libro La paradoja de la IA: cómo entender una realidad compleja, defendió que la inteligencia artificial no debe entenderse como un fenómeno inevitable, sino como una herramienta cuyo desarrollo depende de las decisiones humanas. «La IA está transformando el mundo. Hay que pensar qué queremos que haga por nosotros, pero no esperar que vaya a solucionar todos nuestros problemas», afirmó.
Virginia Dignum, profesora de Umeå University y especialista en ética de la inteligencia artificial. / J. M. López
Un planteamiento que enlazó con el mensaje de Hiroaki Kitano, director de Tecnología y vicepresidente ejecutivo sénior de Sony Group Corporation. Durante su intervención explicó cómo la inteligencia artificial está modificando la propia forma de hacer ciencia, acelerando procesos de investigación que hasta hace pocos años parecían inalcanzables. Entre los ejemplos mostrados destacó el robot desarrollado por Sony AI capaz de jugar al ping-pong contra grandes promesas de este deporte para percibir, razonar y actuar en tiempo real en un contexto físico con el objetivo de enfrentarse a situaciones dinámicas e impredecibles. El siguiente paso, explicó, consiste en automatizar por completo experimentos biológicos mediante robots controlados por inteligencia artificial.

Hiroaki Kitano, director de Tecnología y vicepresidente ejecutivo sénior de Sony Group Corporation. / ED
La dimensión más social de la tecnología llegó de la mano de José María Azorín, director del Laboratorio de Sistemas de Interfaz Cerebro-Máquina de la Universidad Miguel Hernández. Su investigación busca usar la inteligencia artificial para ayudar a personas con discapacidades motoras a recuperar funciones mediante interfaces cerebro-máquinas y sistemas robóticos como exoesqueletos. «Más que capacidad de control sobre estos dispositivos podremos controlarlos como si controlásemos nuestro propio cuerpo gracias a los avances con la IA», explicó sobre los avances en su campo de estudio.
En este sentido, llevar a València sus investigaciones supone para ellos la oportunidad de sumarse a una región llena de talento y ayudar a que este sea reconocido tanto dentro como fuera. «A través de estas jornadas, ValgrAI consigue que se ponga en valor el trabajo de investigación IA en València, con su compromiso por ayudar y apoyar a sus investigadores», compartió Azorín.
Más allá de las conferencias magistrales, el programa reunió a investigadores vinculados a ValgrAI y a empresas como S2 Grupo, Pangeanic, Nunsys, Idrica, Veolia, Samoo by Pentec y Power Electronics que mostraron aplicaciones reales de la inteligencia artificial en ámbitos tan diversos como la ciberseguridad, la traducción automática, la industria, las ciudades inteligentes o la gestión eficiente del agua. El foro sirvió así como punto de encuentro entre universidad y empresa, uno de los principales objetivos de la fundación desde su creación.
Uno de los momentos más esperados fue el debate moderado por Ramón López de Mántaras e integrado por Tom Dietterich, Virginia Dignum y Hiroaki Kitano. La mesa puso el foco en el rápido avance de los grandes modelos fundacionales y en la necesidad de desarrollar sistemas cada vez más fiables, transparentes y alineados con los valores humanos. Frente a la carrera tecnológica protagonizada por Estados Unidos y China, los participantes defendieron que Europa puede diferenciarse apostando por una inteligencia artificial responsable y centrada en las personas.
Espacio para los jóvenes investigadores
La reflexión continuó durante la segunda jornada con el X Encuentro de la Unidad Mixta de Investigación, donde investigadores de las universidades públicas valencianas presentaron proyectos sobre robótica submarina, movilidad inteligente, aprendizaje automático, privacidad, salud digital o reconocimiento multimodal. Buena parte de los trabajos coincidieron en un mismo objetivo: desarrollar sistemas capaces de aprender sin perder de vista sus límites, incorporando mecanismos que permitan reconocer la incertidumbre de sus respuestas y actuar de forma segura en contextos reales.
El encuentro también permitió comprobar la consolidación de la UMI como modelo de colaboración científica estratégica entre universidades, empresas y centros de investigación. La UMI está integrada por personal investigador de las cinco universidades públicas valencianas —la Universitat de València (UV), la Universitat Politècnica de València (UPV), la Universitat d’Alacant (UA), la Universitat Jaume I (UJI) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH)—, que conforman la base académica de la fundación ValgrAI y garantizan, según su director científico, Vicent Botti, el talento joven y el desarrollo continuo de la investigación en inteligencia artificial.
Junto a investigadores consolidados, el VSCF volvió a reservar un espacio para la intervención de jóvenes promesas pertenecientes a su programa de másteres oficiales y programas de doctorado sobre IA en toda la Comunitat Valenciana. Además, ValgrAI tiene presente a las personas sénior con programas formativos específicos para ellos. De este modo, garantizan la formación y apoyo a cualquiera que quiera mejorar su uso y relación con la IA.

Vicente Botti, director científico del ValgrAI Scientific Council Forum (VSCF) y catedrático de la UPV. / J. M. López
Aunque cada intervención abordó ámbitos muy diferentes, el mensaje compartido fue claro: es necesario aumentar la inversión por parte de las instituciones en la investigación con IA y en startups para no perder competitividad frente a otras potencias como Estados Unidos o China. Sin embargo, los participantes coincidieron en que la Comunitat Valenciana dispone de un activo diferencial: una red consolidada de investigadores y centros de excelencia capaces de convertir el conocimiento científico en innovación.
Porque, como recordó Vicent Botti durante el encuentro, la inteligencia artificial lleva años formando parte de la vida cotidiana. La diferencia no reside tanto en la tecnología como en el uso que las personas hacen de ella. «Llevamos años utilizando inconscientemente la IA, pero hay que usarla correctamente. El problema real somos los humanos, que somos quienes utilizamos mal esta herramienta».
Fuente: Levante – EMV















