No sé si alguna vez verá cortar la cinta inaugural del próximo Conservatorio de Elche…¿Es la mayor espina de su carrera?
Ya me ocurrió hace veinticinco años. Entonces estaba muy implicado en el Conservatorio Profesional de Música de Murcia y justo se presentó el proyecto del traslado al Cuartel de Artillería cuando ya había obtenido el traslado a Elche. Siempre he estado muy vinculado a la ciudad, y todavía más mi esposa, que ha sido profesora aquí durante 41 años y también directora. Lo importante es que las cosas salgan. Un compañero me decía de broma que me había librado de la mudanza. Y tenía razón. Pero me hacía mucha ilusión vivir ese momento. Cada vez que se planteaba una posible ubicación y se enviaba un proyecto a Conselleria, pensabas en cómo sería poder diseñar un conservatorio desde cero. Cosas tan sencillas como decir: «Quiero que la clase de guitarra eléctrica esté al lado del estudio de grabación». Esa es una de las partes más bonitas de dirigir un centro. Me queda esa espina pero no dependía de nosotros. Lo que realmente duele es que la falta de espacio haya condicionado todo lo que podríamos haber hecho.
¿Como qué?
Desarrollar una programación cultural todavía más amplia, pero no tenemos libertad para organizarla. Este salón, por ejemplo, es la clase de orquesta y la clase de conjunto. Muchas veces no podemos hacer un ensayo en condiciones antes de una audición porque hay otra clase ocupando el espacio. Trabajar así es muy difícil. Me voy a jubilar y nunca he tenido una sala de profesores. Ni aquí ni en el conservatorio anterior. Son detalles que parecen pequeños, pero condicionan el día a día.
«Hace tiempo dejamos de lado el victimismo e incidimos en lo que se ha hecho a pesar de lo que no hay»
¿Qué pierde Elche por no disponer todavía de la infraestructura?
Hace tiempo dejamos de lado el victimismo y quedó muy claro con los actos del 40 aniversario del Conservatorio. Incidimos en todo lo que se ha hecho a pesar de lo que no hay, y es un orgullo ver antiguos alumnos trabajando por toda Europa, en Los Ángeles y en orquestas de enorme prestigio así como haciendo másteres en Alemania, Austria o trabajando en teatros de ópera. El problema es de números. Siempre insisto en que Elche es la tercera ciudad de la Comunidad Valenciana pero somos el quinto conservatorio, ¿por qué no podemos ser el tercero?Demanda hay, y es probable que haya talentos que se hayan perdido, eso es lo que más pena da.
Galiano en una de las aulas del Conservatorio de música de Elche / AXEL ALVAREZ
¿Han fallado solo los políticos o también presión social?
Hemos conseguido que sea una enseñanza reglada y no una extraescolar…Creo que Elche está donde se merece musicalmente. El problema es que muchas cosas las ponemos nosotros aunque el Ayuntamiento nos da ayuda muchísimo, asumiendo el mantenimiento exterior, facilitando conserje para el colegio Baix Vinalopó… El problema es que muchas cosas tienen que pagarse desde aquí cuando Elche se merece esa inversión. Pasan los años y seguimos estando muy lejos de Valencia. Yo reivindicaba también como vicedirector que la inversión que hacía la sociedad en mantener un conservatorio había que devolverlo con la difusión musical. El problema es que no tenemos ni un auditorio dentro del conservatorio.
¿Jayton convence como ubicación provisional?
Tiene ventajas. Si uno lo mira desde el punto de vista del profesor de orquesta que tiene que dar clase aquí en 80 metros cuadrados sin condiciones acústicas pues disponer de un auditorio es un lujo, y estamos hablando de artes escénicas que la proyección del sonido es esencial. Ahora bien, no me corresponde a mí gestionarlo y administrativamente es una solución muy compleja.
Después de una década como director, ¿Por qué cree que lo recordarán?
Hace ocho años se impartían cuatro optativas, ahora ocho. Implantamos una asignatura tan necesaria como Fundamentos de Informática, la optativa de Dirección Orquestal y llegó el Erasmus plus. Y una de las cosas de las que me siento más orgulloso es de haber apostado por la guitarra eléctrica y el bajo eléctrico, que llegaron demasiado tarde a los conservatorios. Pertenezco a una generación que vivió los 70, con mis pinitos en el rock progresivo y siempre me ha gustado fusionar tendencias musicales. Hoy el Conservatorio de Elche es el único centro dependiente de la Generalitat en toda la provincia de Alicante que puede ofertar esas especialidades.
«La guitarra eléctrica y el bajo eléctrico llegaron demasiado tarde a los conservatorios»
¿Qué proyecto le hubiera gustado dejar terminado antes de jubilarse?
Implantar la especialidad de guitarra flamenca. Me habría gustado que Elche fuera el primer conservatorio de la Comunidad Valenciana en ofrecerla. Solo hacía falta un pequeño cambio normativo publicando el decreto con las enseñanzas. Cualquier persona que conozca la tradición flamenca entiende perfectamente que tendría mucha fuerza y todo el sentido. Una antigua alumna ingresó en Baleares con esta especialidad y no es el único caso.
Cierra un círculo de 25 años dedicados a la dirección entre Murcia y Elche. ¿Qué diferencias en lo cultural ve entre las dos ciudades?
Murcia es capital de región. Nosotros no somos capital de provincia ni de comunidad autónoma. No disponemos de un auditorio de la Diputación ni de otras infraestructuras que sí existen allí. Espero que cuando la Diputación ponga en marcha el espacio del antiguo edificio de la CAM eso pueda notarse también en Elche. Pero aquí sucede una cosa: prácticamente todos los gastos culturales terminan recayendo sobre el Ayuntamiento, y eso tiene un límite.
¿Algún alumno le marcó?
Sería muy injusto citar solo a uno porque al impartir Música de Cámara durante los últimos años por mi clase han pasado muchos extraordinarios. Hace semanas se nombró a Paula Romero como viola solista de la Orquesta Sinfónica de RTVE, también está Pablo Mirete, que trabaja en Los Ángeles y obtuvo un Premio Fugaz por una banda sonora compuesta allí… Son ejemplos que llenan de satisfacción.
Nuevas generaciones
¿Se estudia con la misma vocación que hace cuarenta años?
Cuando empecé no existían límites de edad y venía de la academia de la Banda Municipal de Elche. Teníamos muchas más ganas y ahora como empiezan mucho más jóvenes llega un momento en el que se dan cuenta de lo que les motiva y es muy raro que un niño de ocho años tenga claro que quiere ser músico.
«La cultura ya no es patrimonio de una clase, lo que falta es tiempo»
Parece que Rosalía revolucionó con Lux por dar peso a la música clásica. ¿Puede un fenómeno así acercarla a los jóvenes?
Nunca me ha gustado la separación entre músicas. El reguetón suele ser muy criticado por los músicos clásicos e incluso de rock por la pérdida de complejidad musical pero no puedes vivir fuera del mundo en el que estás y Rosalía tiene una formación, creo que en la Escuela Superior de Música de Cataluña y si alguien escucha determinados giros musicales y eso le lleva después a descubrir otros repertorios, bienvenido sea.

El director del conservatorio en un momento de la entrevista / AXEL ALVAREZ
En medio de un mundo de prisas y estrés, ¿hay un refugio en este género?
Afortunadamente la cultura ya no es patrimonio de una clase pero lo que nos falta ahora es tiempo y hoy por hoy algo como escuchar una sinfonía de Bruckner es un lujo.
Fundó el Trío Ciudad de Elche, Camerata Numen o Phoenix Consort Illice y ha llegado hasta colaborar con la Freiburg Kammerorchester. ¿Cuál ha sido el día más feliz de su vida en un escenario?
Cuando llenamos el Gran Teatro en 2006 en el primer concierto de la conmemoración del 25 aniversario con ese esfuerzo de horas extra que dediqué junto a mi mujer. Noté la felicitación de los alumnos más pequeños y fue una corriente de afecto muy grande para mí
¿La música antigua sigue siendo una asignatura pendiente?
Hay especialidades muy interesantes. La flauta de pico barroca, por ejemplo, acaba de implantarse en el Conservatorio de Alicante. También el clave. Pero no termino de estar convencido de que un niño de ocho años tenga claro que quiere dedicarse a la música antigua. A mí me apasiona la viola da gamba, pero creo que hay que pensar también en lo que puede motivar a un alumno de esas edades.
Burocracia
¿Se ha burocratizado demasiado la enseñanza?
Sí, es una queja bastante generalizada y en la gestión de un conservatorio se nota muchísimo. Es verdad que cuando empecé el sistema era menos garantista y eso tampoco era bueno. Nos preocupamos demasiado de la unidad de formato y cuestiones que no son las que se dan en el aula pero hay que ser justo porque toda esa documentación tiene sentido porque obliga a reflexionar sobre qué queremos enseñar, pero genera una carga de trabajo enorme. Y en nuestro caso hay una dificultad añadida: un profesor de música necesita seguir practicando y eso no se mide con el trabajo burocrático.
«Elche es la tercera ciudad de la Comunitat, pero seguimos siendo el quinto conservatorio»
¿Ha sacrificado su vida personal por el Conservatorio?
Me gusta enseñar, tocar con ellos, y aunque he estado en orquesta, que es una experiencia maravillosa, no echo de menos esa vida porque realmente es muy sacrificada y pierdes tu independencia, e incluso hay autores que la comparan con una fábrica en la que hay gerente y jefes de planta. No debo decir que la enseñanza me ha supuesto una merma, pero tengo una deuda con mi familia. Y especialmente con mi esposa, Carmen, que me impulsó desde el principio. Yo empecé a estudiar música relativamente tarde y ella siempre ha sido una persona con una enorme sabiduría tanto como músico como profesora.
¿Qué quiere hacer a partir de ahora?
Voy a seguir colaborando con el coro de la Universidad Miguel Hernández, que dirige precisamente mi esposa. También continuaré tocando con Camerata Numen. Y me gustaría dedicar más tiempo al Patronato Rector del Misteri d’Elx. Llevo poco tiempo formando parte y creo que ahora podré estudiar con más calma muchos aspectos de nuestro patrimonio musical.
¿En qué se puede ahondar más en la musicalidad Misteri?
Del legado del maestro Tormo me interesa cómo se tocaba y se cantaba en esa época. Se puede avanzar en eso sin perder de fiesta lo importante que es la Festa en sí, no puedes estar mareando a los cantores con 500.000 versiones históricas. Debo tratar con mucho respeto la tradición que no es sólo música y que me hayan propuesto como patrono es un orgullo.
«La guitarra eléctrica y el bajo eléctrico llegaron demasiado tarde y me hubiera gustado implantar guitarra flamenca»
¿Es de los que cree que las niñas deberían participar?
El Patronato Rector no ha deliberado nada al respecto, tengo una idea basada en la música pero entiendo que la Festa son más cosas, pero no me pronunciaré hasta que se de el caso de pensar si es interesante o no. Debo tratar con mucho respeto cuestión desde que yo formo parte. Tengo una opinión como músico, pero el Misteri no es solo música. Es una tradición muchísimo más amplia. Y precisamente por el respeto que le tengo prefiero no pronunciarme mientras no llegue el momento de debatirlo en el órgano correspondiente.
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