Seis personas han muerto en el grave incendio forestal declarado en el municipio almeriense de Los Gallardos, concretamente en una pedanía de Bédar. Según ha informado el 112 de Andalucía, algunas de las víctimas han sido halladas en el interior de vehículos que fueron alcanzados por las llamas. La Junta de Andalucía ha elevado el Plan Infoca a fase de emergencia, situación operativa 2.
Luto y máxima cautela
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha calificado el suceso de «noticia terrible» y ha trasladado las condolencias del gobierno autonómico, asegurando que «hoy el corazón de todos los andaluces está de luto«. En la misma línea, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha instado a la población a mantener la «máxima cautela» ante la virulencia del fuego.
Hoy el corazón de todos los andaluces está de luto»
Balance de víctimas y evacuados
Además de los seis fallecidos, el operativo médico ha reportado varios heridos graves. Una mujer ha sido evacuada al hospital de Torrecárdenas con quemaduras y otra persona ha sido trasladada al mismo centro por intoxicación de humo. Otras cuatro personas han sido asistidas en el lugar por patologías respiratorias y quemaduras leves.
El trágico suceso ha provocado un éxodo masivo en la comarca del Levante almeriense. Permanecen evacuados los vecinos de Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena, el Pinar de Bédar y un complejo turístico. La evacuación de Bédar ha presentado graves complicaciones, ya que la carretera principal quedó bloqueada por el fuego.
Numerosos damnificados han sido desviados hacia Lubrín, donde cerca de un centenar de personas están siendo acogidas. Paralelamente, otras 54 personas se encuentran albergadas en el Centro de Artes Escénicas de Los Gallardos, atendidas por emergencias y voluntarios de Cruz Roja.
Amplio dispositivo de extinción
Para hacer frente a la tragedia, se ha activado a la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se desplegará en las próximas horas. Actualmente, combaten las llamas 150 trabajadores forestales del Infoca y bomberos, apoyados por cinco vehículos autobomba, la Unidad Médica (UMIF), la Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones y la Unidad de Mando.
El caos circulatorio provocado por el fuego mantiene cortadas la autovía A-7 y la carretera nacional N-340A. Fue en el kilómetro 511 de esta última vía donde se originó el desastre, según las más de 150 llamadas que gestionó el servicio de emergencias 112. Los testigos alertaron de que la caída de un cable de tendido eléctrico originó las llamas, que se propagaron con gran rapidez.








