La bata que llevaba puesta el cirujano que está en prisión provisional por, presuntamente, violar en Murcia a una paciente cuando estaba anestesiada el día de los hechos que se investigan no tiene restos de esperma del sospechoso, indican fuentes judiciales. Sí tienen ADN del doctor la citada bata y la faja interna de la víctima, aunque no hay espermatozoides, lo cual no quiere decir que no se trate de semen, detallan las mismas fuentes.
El ADN seminal del doctor, cuya iniciales son D. G. S., tampoco apareció en las sábanas y cubiertas que había en la camilla donde, presuntamente, y tal y como entendió la jueza que mostraba el vídeo captado por dos enfermeras, el facultativo agredió sexualmente con penetración a una mujer sedada.
Así lo determinan los análisis del material quirúrgico, que fueron realizados en un laboratorio ubicado fuera de la Región de Murcia (en la vecina Comunidad Valenciana) y que ya obran en poder del juzgado encargado de la causa. Estos análisis, subrayan las mismas fuentes, no descartan que se produjera en quirófano la agresión sexual por la que este facultativo está entre rejas.
Restos en la entrepierna del batín
Cuando los profesionales del laboratorio de la Comunidad Valenciana analizaron la «superficie interior del pantalón por la zona interior de la entrepierna» del batín azul desechable que llevaba el sujeto, el informe detalla que «no se ha evidenciado la presencia de esperma, si bien al realizar el test de Detección del Antígeno Específico Prostático, se ha observado una banda de reacción de muy baja intensidad, por lo que no se puede descartar la presencia de antígeno específico prostático (PSA»).
«Si bien este hallazgo no permite confirmar de manera concluyente la presencia de semen, debido a la ausencia de espermatozoides al microscopio, tampoco permite descartar la existencia de este fluido biológico», prosigue el documento, el cual ya ha llegado a la jueza que se ocupa de la causa.
Los investigadores, desde un principio, tuvieron la sospecha de que el médico utilizó preservativo, y por esa razón no quedó rastro seminal ni en la bata ni en las sábanas. Hay que destacar que los informes de laboratorio no son concluyentes ni descartan la agresión sexual, de la cual, detallan fuentes del juzgado, existen varios indicios, que son los que mantienen al facultativo en prisión provisional sin fianza.
Accedió a dar su ADN
Cae recordar que el sospechoso accedió a facilitar una muestra de su ADN a los responsables policiales, tal y como quedó reflejado en el atestado del caso, el cual fue remitido al Juzgado de Molina de Segura que se ocupa de la investigación.
Aunque no quiso abrir la boca, el facultativo sí permitió que le tomasen una muestra de ADN. Lo consistió «voluntariamente y en presencia de sus letrados». La obtención de muestras biológicas del sospechoso ayudará, conforme avancen las pesquisas.
Día después del arresto, D. G. S. fue llevado ante la jueza de Molina de Segura con competencias en Violencia sobre la Mujer (que, desde el cambio de la ley en otoño, incluye la violencia sexual), y la magistrada determinó enviarlo a prisión provisional, comunicada y sin fianza como presunto autor de un delito de agresión sexual.
Una celda para él solo
El médico sigue encerrado en el penal de Sangonera, donde cuenta con una celda para él solo y hasta tiene trabajo. Cabe recordar que los hechos que se investigan, y que fueron adelantados en primicia por La Opinión, tuvieron lugar el primer jueves del mes de diciembre, en un quirófano de un hospital privado de la capital murciana, donde la víctima tenía programada una intervención de estética para operarse el pecho.
Las enfermeras que acabaron denunciando el caso se percataron de que estaba pasando algo raro, por los movimientos del doctor, y por eso grabaron con un teléfono móvil y sin que el médico se percatase lo que estaba pasando. La Policía Nacional arrestó al sospechoso en casa de su madre, en Alicante.









