Estamos viviendo los momentos históricos del fútbol femenino. Desde hace poco, las mujeres pueden dedicarse a ser futbolistas y, cada pequeño paso que dan, es un gran logro para todas. Pero lo logrado ahora no ha sido gratuito. No viene de la nada, sino de muchas antes que fueron remando, rompiendo barreras y aunando fuerzas para que hoy exista una Alexia Putellas o un Aitana Bonmatí, para que sus nombres estén ya en las espaldas de las camisetas sin que sea una anomalía. Todo empezó mucho antes que las grandes estrellas de las que ahora disfrutamos y acordarnos también forma parte del deber colectivo.
Y eso quiere hacer ‘Pioneras: Solo querían jugar’, película que se ha estrenado este 2026 y que recoge la historia de aquellas que empezaron el camino. Que sembraron los frutos que recogemos hoy. En la España de principios de los años 70, aún bajo el franquismo, un grupo de jóvenes desafió los prejuicios al decidir jugar al fútbol en un país que les negaba ese espacio. Con el apoyo de un promotor deportivo visionario, emprendieron una lucha contra las barreras de la época que marcó el inicio del fútbol femenino en España.
Imagen del rodaje de Pioneras / Carla Oset
«Conocí la historia de las pioneras a través del productor, hasta ese momento no había oído hablar de ellas», confiesa Marta Díaz de Lope Díaz, directora y guionista del metraje, a EL PERIÓDICO. «Y cuando empezamos a documentarnos y a conocer lo que habían vivido estas mujeres, a lo que habían tenido que enfrentarse solo por querer jugar al fútbol, me di cuenta de que era una historia que merecía ser contada«, añade.
Hay muchos hándicaps para hablar de deporte femenino y uno de ellos es la poca base histórica que recogida para la documentación. «Ha sido un proceso complejo y muy bonito. Desde el poder hablar con las pioneras reales para conocer su punto de vista y construir el guion. Hasta todo el trabajo con el equipo técnico y los actores. En esta película me enfrentaba al reto de tener que recrear los primeros años 70 y tener que rodar escenas de fútbol, que son muy complejas. La verdad es que estamos muy orgullosas de cómo ha quedado y todo es fruto del esfuerzo de todos los departamentos implicados en el rodaje y postproducción de la película», cuenta la directora.
Referentes y retos
Más allá de ser una ficción, los hechos reales en los que se basa permiten al espectador entender la situación que viven las futbolistas en ese momento tan crítico de su historia. «Siempre es importante mantener la memoria, saber de dónde venimos y cómo hemos llegado hasta donde estamos, precisamente para no cometer los errores del pasado, para seguir luchando y no dar ni un paso atrás. Por eso me parece muy importante que esta película la pueda ver también la gente joven, que quizás siente más lejano esos tiempos de nuestras madres y nuestras abuelas».

Imagen del rodaje de Pioneras / Carla Oset
El metraje, que ha tenido una gran acogida, tenía un objetivo claro. «Una de las grandes motivaciones de la historia era precisamente que el gran público conociera la historia de estas mujeres, que pudieran ver todo el camino de lucha que había recorrido el fútbol femenino para llegar hasta donde está hoy. Pero también hablar del papel de la mujer en los años 70, en el camino hacia la libertad y conquista de derechos que las mujeres han luchado en estos más de cincuenta años», explica. Y es que el fútbol, como en tantas otras ocasiones, es el reflejo de la sociedad en la que convive. «La película habla sobre romper los moldes. Sobre la hazaña social que hay tras la excusa de lo deportivo. Cómo los obstáculos que tuvieron que superar estas chicas tan jóvenes para poder jugar al fútbol reflejan el machismo de la época en todos los aspectos», añade la directora.
Marta Díaz de Lope Díaz ha vivido el fútbol como tantas otras mujeres: sintiéndose más una invitada que una parte del deporte. «Jugaba al fútbol de pequeña, en el patio del colegio, y realmente me gustaba mucho. Pero precisamente dejé de jugar porque en Ronda no había equipo femenino. Así que renuncié al fútbol durante muchos años, ahora siento que con esta película me he reconciliado de alguna manera», confiesa a este medio. Ahora, por suerte, la realidad es totalmente diferente. «Para mí es importante poner en valor a las que abrieron camino, esas que tendrían que haber sido referentes de muchas generaciones y fueron apartadas y silenciadas. Esta película pretende, entre otras muchas cosas, hacerles ese homenaje que nunca tuvieron y que tanto merecen«.
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