Es el homenaje que nunca tuvieron y que tanto merecen

Estamos viviendo los momentos históricos del fútbol femenino. Desde hace poco, las mujeres pueden dedicarse a ser futbolistas y, cada pequeño paso que dan, es un gran logro para todas. Pero lo logrado ahora no ha sido gratuito. No viene de la nada, sino de muchas antes que fueron remando, rompiendo barreras y aunando fuerzas para que hoy exista una Alexia Putellas o un Aitana Bonmatí, para que sus nombres estén ya en las espaldas de las camisetas sin que sea una anomalía. Todo empezó mucho antes que las grandes estrellas de las que ahora disfrutamos y acordarnos también forma parte del deber colectivo.

Fuente