El grueso de la herencia de Isak Andic está ya repartido. Como poco, los principales receptores de su fortuna ya han abonado a la Agencia Tributaria de Catalunya lo que corresponde del pertinente impuesto de sucesiones y donaciones, según ha publicado ‘El Confidencial’ y ha podido confirmar EL PERIÓDICO. Esto se sumaría a los aproximadamente 20 millones de euros de más que han transferido a la viuda del empresario multimillonario, fallecido hace año y medio tras caer por un barranco, suceso del que está acusado su primogénito, Jonathan Andic.
En su testamento, el fundador de Mango manifestaba que quería que sus tres hijos se repartiesen su fortuna a partes iguales y que, en paralelo, legaba una cantidad concreta a varios de sus seres queridos. Entre ellos figuraba su pareja del momento, la golfista Estefania Knuth, con la que mantenía una relación sentimental desde hacía unos años.
Andic dejó escrito que quería dejarle a la susodicha 5 millones de euros, una cantidad que ella encontró pequeña y que la llevó a discutirse con los hijos de él, Jonathan, Judith y Sarah, a quienes reclamaba que le pagaran mínimo 50 millones de euros. Tan tensas se pusieron las cosas que tuvieron que dejar el asunto en manos de la justicia, aunque finalmente alcanzaron un acuerdo amistoso por el que los herederos Andic le abonarían 27 millones de euros. Esta transferencia se ha hecho efectiva en estas últimas semanas, según las fuentes cercanas a la familia consultadas.
En cuanto a lo abonado a la Generalitat en cuestión de impuestos relacionados con la herencia, estas fuentes no precisan la cifra, aunque ‘El Confidencial’ la sitúa en torno a los 60 millones de euros. La fortuna de Isak Andic rondaba los 4.500 millones de euros, según la última lista Forbes en la que figuró antes de morir. Esta cifra incluye el valor de Mango, de sus inversiones inmobiliarias, su barco o su colección de arte, además de su capital.
La causa judicial contra el hijo
El patrimonio de Isak Andic es una de las piezas centrales del caso judicial en que se ha convertido la muerte del fundador de Mango. Su hijo mayor estaba con él el día que falleció, y varias incongruencias en sus primeras declaraciones, así como los desencuentros que había tenido con su padre a lo largo de los años, llevaron a los Mossos d’Esquadra a pensar que Andic hijo podía tener algo que ver con el asunto.
La jueza que instruye el caso le acabó acusando de homicidio, una vez los agentes de la policía catalana le entregaron sus pruebas: entre ellas, evidencias de que Jonathan Andic tenía una relación complicada con el dinero, además de con su padre; que le llegó a pedir su herencia en vida; o que había descubierto pocos meses antes del accidente que su padre pretendía constituir una fundación a costa de los beneficios de Mango, lo que presuntamente amenazaba con reducir el patrimonio que dejaría a los suyos.
Sin embargo, las hermanas de Jonathan (que defienden a ultranza la inocencia del susodicho) negaron en su declaración ante la jueza que hubiese discrepancias con la herencia, puntualizando que el empresario actualizaba su testamento una vez al año para adaptarlo si uno de los hijos recibía una donación en vida. También aseguraron que todos estaban de acuerdo con la idea del magnate de crear una fundación.
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