Miles de personas han recorrido este sábado el centro de Madrid en la manifestación del Orgullo LGTBIQ+ 2026, una multitudinaria marea arcoíris que ha clamado «disidencia y resistencia» en una jornada de reivindicación, fiesta y calor, mucho calor. Los abanicos multicolor se agitaron durante todo el recorrido, pero no lograban sofocar las altas temperaturas. Tampoco el clima político era el mejor: la protesta se ha visto empañada desde el principio por la polarización y el cruce de declaraciones entre el PP y los partidos de izquierdas.
La marcha arrancó pasadas las 19:00 horas desde la plaza del Emperador Carlos V, en Atocha, bajo el lema «¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia», y avanzó hacia la plaza de Colón entre banderas arcoíris, música y consignas en defensa de los derechos del colectivo. Desde los primeros metros sonaron canciones como La revolución sexual, Todos me miran y Este amor ya no se toca. Con temperaturas por encima de los 36ºC, los asistentes aguantaron abanico en mano y avanzaron a lo largo del Paseo del Prado y Recoletos para seguir su camino.
Tras cerca de dos horas de recorrido, la cabecera de la manifestación ha alcanzado la plaza de Colón, donde los organizadores han leído un manifiesto centrado en la defensa de los derechos LGTBIQ+ y en la necesidad de frenar los discursos de odio. En el texto, han advertido que «el odio no puede calificarse de libertad de expresión cuando amenaza vidas, cuando señala, deshumaniza y legitima la violencia».
Los convocantes han reclamado un Pacto de Estado contra los discursos de odio que comprometa a todas las instituciones y han defendido que las leyes LGTBI+ y Trans necesitan recursos y mecanismos reales para aplicarse de forma efectiva. «No vamos a permitir ningún retroceso», han subrayado, antes de pedir también un refuerzo de los marcos europeos de igualdad para que los derechos conquistados sean «exigibles, irreversibles y comunes». «No bastan las condenas simbólicas ni los minutos de silencio», han zanjado.
El manifiesto ha concluido con un mensaje de continuidad en la movilización: «Mientras haya una sola persona LGTBI+ discriminada, el Orgullo seguirá siendo necesario. No volveremos al silencio ni al olvido. No daremos ni un paso atrás. Porque el Orgullo es nuestra respuesta. Nuestra bandera. Nuestra lucha colectiva», han apuntado.
Calor en el ambiente
Las altas temperaturas no han sido lo único que ha mantenido el clima de tensión, la polarización política también ha estado presente. La manifestación, organizada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más y el Colectivo LGTB+ de Madrid, ha contado con más de 100 grupos y 47 carrozas, según las entidades convocantes. En la cabecera estaban representantes del Gobierno como la ministra de Igualdad, Ana Redondo; el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López; y la ministra de Sanidad, Mónica García.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo; la ministra de Sanidad, Mónica García; y el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante la manifestación del Orgullo 2026 de Madrid. / EFE/ Sergio Pérez
También asistió una delegación del PP encabezada por el diputado madrileño Jaime de los Santos, cuyas declaraciones en la previa del Orgullo han sido la llama que ha prendido la mecha de la polémica. El vicesecretario de Educación e Igualdad de los populares, que la pasada semana alzó la voz en el Congreso para declararse «maricón» y «orgulloso» de pertenecer a su formación, ha cargado contra la Ley Trans en una entrevista en ‘El País’, asegurando que «la autodeterminación de género es una ficción». Su oposición a una norma tan importante para el colectivo, además de la abstención de su partido en el debate para prohibir las terapias de conversión, han marcado las protestas de los líderes de izquierdas.
El PP acusa a la izquierda de intentar apropiarse del Orgullo
A su llegada a la manifestación, De los Santos ha acusado a dirigentes de la izquierda de «robar derechos» al «intentar hacerse con según qué banderas». El vicesecretario popular ha defendido que España es «un país maravilloso», aunque ha lamentado que «a veces lo es un poco menos» por políticos que, según ha asegurado, tratan de excluir al PP de determinados espacios de reivindicación.
«Estoy convencido de que en la izquierda lo que más hay son personas que, como nosotros, creen en la diversidad, en la igualdad y la defienden con todo su corazón», ha señalado el diputado popular, antes de cargar contra la delegada del Gobierno en Melilla por haber coreado, según ha denunciado, «¿Dónde están? No se les ven a los maricas del PP». «Miren, aquí estamos», ha respondido De los Santos.
El dirigente popular también ha reprochado al secretario de Políticas LGTBI del PSPV-PSOE, Damián López, que, según su versión, haya defendido la expulsión de las personas LGTBI de derechas de «los espacios conquistados». «¿Y eso no es LGTBIfobia?», ha preguntado. De los Santos ha insistido en que el PP seguirá defendiendo los derechos del colectivo «allí donde gobierne» y ha acusado a la izquierda de intentar arrinconar a los miembros LGTBI de su partido. «Si creen que a cualquier hombre o mujer del Partido Popular, con sus insultos, con su odio y con su permanente intento de arrinconarnos, nos van a silenciar, es que no nos conocen», ha afirmado.

El vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, durante la manifestación del Orgullo 2026 en Madrid. / EFE/ Sergio Pérez
PSOE y Más Madrid cargan contra PP y Vox
Ante las palabras de De los Santos, desde el PSOE, el secretario general de los socialistas madrileños y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha acusado a PP y Vox de querer una España «en blanco y negro» frente a un país que, ha defendido, «hoy es de colores», «abierto» y «moderno». López ha señalado que el Orgullo representa «el mejor ejemplo» de tolerancia, derechos y libertades, y ha criticado los pactos entre populares y Vox en distintas comunidades autónomas. «El PP y Vox quieren una España en blanco y negro, pero España hoy es de colores», ha afirmado.
También la ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, ha alertado de que «el PP y Vox van en tándem para limitar y recortar los derechos» y ha defendido que el movimiento LGTBIQ+ debe responder con «saltos hacia adelante». Redondo ha recordado el voto contrario de PP y Vox a avances como el matrimonio igualitario y la Ley Trans, así como la abstención de los populares en la iniciativa para prohibir las terapias de conversión, unas prácticas que ha calificado de «torturas». «Ni un paso atrás, muchos saltos hacia adelante», ha subrayado la ministra, que también ha calificado de «absurdas» las palabras de De los Santos durante el debate parlamentario sobre las terapias de conversión.

Vista general de la manifestación del Orgullo 2026 de Madrid, con el lema «¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia». / EFE/ Sergio Pérez
Por su parte, Más Madrid ha endurecido el tono contra el PP. La ministra de Sanidad y líder de la formación, Mónica García, ha acusado a los populares de «cinismo» e «hipocresía» por abstenerse ante una norma destinada a castigar las prácticas de conversión y, al mismo tiempo, intentar «apropiarse» de los derechos del colectivo.
«Se puede ser maricón, se puede ser del Partido Popular y también se puede tener poquita vergüenza«, ha afirmado García, en alusión a De los Santos. La dirigente de Más Madrid ha defendido que los derechos LGTBIQ+ son fruto de años de lucha y ha rechazado que el PP pretenda situarse ahora como defensor de esas conquistas. «No se lo vamos a consentir, ni al PP ni a nadie que venga a intentar apropiarse de los derechos que llevamos luchando desde hace muchísimos años», ha señalado.
Además, el portavoz adjunto de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, Eduardo Rubiño, ha acusado al PP de haber lanzado «un misil de lleno contra el Orgullo LGTBIQ+» por su posición sobre la Ley Trans. A su juicio, los populares están «colonizados por la agenda de Vox» y han asumido «los peores postulados» de la ultraderecha.
Rubiño ha reivindicado la dimensión festiva del Orgullo, pero también su carácter de «revuelta necesaria» para conquistar derechos que, según ha recordado, «no nos ha regalado nadie». En ese marco, ha criticado a De los Santos por no tener, en su opinión, «ni coherencia ni valor» para defender esos principios dentro de su propio partido.
Fuente: El Periódico de España











