Mujer ucraniana, morena, de 39 años; este es el perfil que han trazado las autoridades internacionales sobre la supuesta autora del atentado contra el oligarca ucraniano Vadim Ermolaev en Mónaco el pasado lunes por la noche.
Según la alerta roja lanzada por la Interpol, la principal sospechosa de la explosión podría ser Anastasiia Berezovska, una ciudadana ucraniana con un tatuaje «posiblemente de una serpiente» en el brazo derecho que va desde el hombro hasta el codo. Las autoridades ahora la buscan en Alemania, después de que los investigadores descubriesen un vehículo con matricula de este país utilizado por la sospechosa. Este dato ayudó a las autoridades europeas a obtener informaicón sobre la ruta de escape.
Berezovska habría realizado varias misiones de reconocimientos en el lugar «disfrazada de hombre», concretamente el 26, 27 y 28 de junio, antes de llevar a cabo el ataque. Esos días, la mujer llevaba la misma ropa y siguió el mismo recorrido, según han revelado algunas cámaras de seguridad de la zona.
El fiscal adjunto de Mónaco, Morgan Raymond, declaró este viernes que los hechos «parecen indicar» que la sospechosa no actuó sola. Ante las sospechas, «dos hombres fueron arrestados» y puestos bajo custodia policial en Mónaco el pasado miércoles, pero la investigación no encontró pruebas firmes de su «participación activa», por lo que ambos fueron puestos en libertad.
Ayudada por «un mando a distancia»
Raymond aseguró que la investigación apunta a que la sospechosa esperó a las víctimas sentada en un banco de la Place des Moulins y luego colocó un artefacto explosivo «sacado de su bolsa de la compra» en la entrada del edificio. Se giró para comprobar si las víctimas estaban allí y detonó la bomba «mediante un control remoto».
La explosión dejó a cinco personas heridas, entre ellas, el empresario ucraniano, su mujer, que se encuentra en estado grave, y un menor. La mujer, que fue la que se llevó la peor parte, continúa en estado crítico tras sufrir varias intervenciones quirúrgicas, según informó Raymond.
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