El Govern ha solicitado a Aena la reapertura de la cantina del aeropuerto de Palma para que funcione como espacio de descanso y protección frente a las altas temperaturas para los trabajadores de Son Sant Joan durante el verano. La petición ha sido trasladada por la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, y la directora del Instituto Balear de Seguridad y Salud Laboral (IBASSAL), Coloma Capó, al director del aeropuerto, Tomás Melgar, durante un encuentro que mantuvieron.
Según explicó la conselleria, el encuentro sirvió para trasladar la preocupación del Ejecutivo autonómico por las quejas planteadas por los trabajadores del aeropuerto en plena temporada alta, cuando las elevadas temperaturas incrementan los riesgos laborales. Una de las principales reivindicaciones es la reapertura de la antigua cantina, actualmente cerrada, para disponer de un lugar donde comer y resguardarse del calor durante la jornada laboral. «Es un espacio que permanece cerrado y pensamos que sería el momento de tenerlo abierto como espacio de refrigeración para todos los trabajadores», señaló Cabrer.
Durante el encuentro también se abordó la necesidad de reforzar los puntos de sombra y de agua en las instalaciones aeroportuarias. Según trasladó el sindicato UGT a la Conselleria en un encuentro previo, existen empleados que desarrollan su trabajo sin acceso suficiente a zonas de sombra ni a puntos de hidratación, una situación que consideran un riesgo para la salud en episodios de altas temperaturas.
Aena recordó que el aeropuerto de Palma es un centro de trabajo en el que operan múltiples empresas, y cada una de ellas es responsable de aplicar las medidas preventivas correspondientes a sus trabajadores. En este contexto, mantiene una coordinación con dichas empresas para facilitar su correcta implantación. Y, además, cuenta con medidas preventivas especificas frente a altas temperaturas para su propia plantilla, contribuyendo a que la actividad aeroportuaria se desarrolle correctamente.
Sobre la cantina, Aena explicó que es la primera interesada en abrir el local y, de hecho, por este motivo sacó a licitación un concurso para su explotación con condiciones muy favorables, pero quedó desierto. Y afirmó que mientras no se resuelva la controversia judicial pendiente, no es posible reabrirla.
La antigua concesionaria de la cantina, en concurso de acreedores, dejó deudas con el gestor aeroportuario, la Seguridad Social y los propios trabajadores. Aena volvió a sacar a licitación el servicio de cantina para los trabajadores «por la vía urgente, mejorando sus condiciones para hacerlo más atractivo, después de que el adjudicatario no pudiera iniciar el servicio al tener que asumir la importante deuda que había dejado su antecesor, que estuvo casi tres años ocupando las instalaciones sin contrato y, por tanto, ejerciendo su gestión de forma irregular, y dejando una importante deuda no solo a distintas administraciones públicas, sino también a Aena. Sin embargo, el nuevo concurso quedó desierto
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