El Departamento de Educación, Ciencia y Universidades del Gobierno de Aragón ha comenzado la segunda fase del programa ‘Aulas que respiran’, mediante el cual invertirá 2 millones de euros, que será ampliables, para mitigar los efectos de las altas temperaturas y mejorar el bienestar en los centros educativos públicos de la comunidad.
Tras una primera fase de consulta y diagnóstico de necesidades que se envió a 540 centros públicos –respondieron un total de 282– esta fase va unidad a estudio técnico más profundo sobre eficiencia energética y reducción de temperaturas a medio y largo plazo.
Esta primera línea de inversión, que se ejecutará hasta el 31 de diciembre de 2026, se centrará en financiar propuestas de «actuación de rápida implementación» que los propios centros ya han identificado como prioritarias para mejorar el confort térmico de sus espacios docentes. Entre las intervenciones susceptibles de financiación se encuentran la instalación de láminas solares (útiles en fachadas oeste y sur) y de elementos de sombreado como toldos (planta baja), pérgolas con cimentación acorde a la estructura, vegetación, etc.; la instalación de lamas de accionamiento manual, fuentes exteriores, ventiladores de techo o sistemas equivalentes y también de splits y bombas de aire frío/calor en despachos, salas de reuniones o aulas con circunstancias específicas, como pueden ser las aulas con alumnado de Educación Especial.
Los Servicios Provinciales de Educación empezarán esta semana a contactar con los centros para solicitar la remisión de presupuestos y memorias técnicas de las actuaciones planteadas durante el mes de julio. La asignación de fondos y la autorización de los presupuestos se realizará desde la Unidad de Proyectos y Obras (UPO) de cada una de las Direcciones Provinciales, con el objetivo de atender al mayor número posible de centros.
En paralelo al desarrollo de Aulas que respiran, la Dirección General de Infraestructuras y Equipamientos Educativos está coordinando la revisión tanto de instalaciones eléctricas como de sistemas contra incendios en la red de centros para dar soporte y garantizar la seguridad de todas las actuaciones dirigidas a reforzar el confort climático.
En los casos en los que la propuesta del centro para climatizarse incluya la modificación de la instalación eléctrica y/o la incorporación de nuevos elementos a la red, se deberá acreditar que se ha pasado en los últimos 5 años la inspección reglamentaria obligatoria y confirmar que la potencia a instalar no implique un incremento de la que tenga contratada el centro en ese momento.
Desde la consejería recuerdan que tanto los centros educativos de nueva construcción como las ampliaciones contarán de ahora en adelante con una infraestructura que garantice el confort climático de toda la comunidad escolar, ya sea a través del correcto aislamiento y orientación como del adecuado y necesario equipamiento de los centros.














