Parece una historia de terror en miniatura, pero es biología pura. Existe una avispa capaz de atacar a una cucaracha, alterar su comportamiento y conducirla hasta un refugio para usarla como alimento vivo de sus larvas. Por eso se la ha presentado muchas veces como la avispa que “zombifica” cucarachas.
La protagonista de esta historia es Ampulex dementor, conocida popularmente como avispa dementor. El nombre no es casual: alude a los dementores de la saga Harry Potter, criaturas que dejan a sus víctimas sin voluntad. En el caso de esta avispa, la comparación se debe a su forma de neutralizar a la cucaracha sin matarla de inmediato.
No mata a la cucaracha al instante: la deja sin voluntad
El mecanismo es lo más llamativo. La avispa no se limita a picar y matar. Su estrategia consiste en inocular veneno que afecta al sistema nervioso de la cucaracha y modifica su conducta.
El resultado es una presa viva, pero dócil. La cucaracha conserva parte de su capacidad de movimiento, pero pierde la iniciativa para escapar. En otras palabras: no queda muerta, sino sometida.
La avispa dementor «zombifica» a las cucarachas. / INFORMACIÓN
Después, la avispa puede guiarla hasta su nido o refugio, donde depositará un huevo. La larva se desarrollará alimentándose de la cucaracha, que se convierte en una despensa viva. Es una escena inquietante, pero muy eficaz desde el punto de vista evolutivo.
Por qué se llama “dementor”
La especie Ampulex dementor fue descrita formalmente por el investigador Michael Ohl, del Museo de Historia Natural de Berlín. Lo singular es que su nombre fue elegido con participación del público: los visitantes del museo votaron entre varias opciones y ganó la referencia a los dementores.
La elección buscaba acercar la taxonomía —la ciencia que clasifica y nombra a los seres vivos— al gran público. Y funcionó. La avispa se convirtió en una de las especies más mediáticas de las descubiertas en la región del Gran Mekong en aquellos años.
Su aspecto también contribuye al impacto: presenta tonos rojizos y negros y pertenece al grupo de avispas cazadoras de cucarachas, especializadas en utilizar a estos insectos como huéspedes para sus crías.
Dónde vive esta avispa
La avispa dementor es propia de Tailandia y muestra hasta qué punto la evolución ha producido estrategias de caza extremadamente precisas.

Distintas vistas de la avispa dementor. / PLOS
Sí existen otras avispas parasitoides relacionadas con cucarachas en distintas partes del mundo, pero no hay que confundirlas ni convertir cada avistamiento de una avispa en una alarma.
La otra famosa: la avispa esmeralda
La avispa dementor suele compararse con otra especie más conocida por los investigadores: Ampulex compressa, llamada avispa esmeralda o avispa joya. Esta también ataca cucarachas y es célebre por su precisión al picar zonas del sistema nervioso de la presa.
En este caso, la avispa puede aplicar una primera picadura para reducir la capacidad defensiva de la cucaracha y una segunda más precisa en el cerebro. Después, la cucaracha entra en un estado de baja actividad y puede ser conducida por la avispa.
Los estudios recientes han seguido investigando cómo el veneno afecta al cerebro de la cucaracha, en especial a regiones relacionadas con el movimiento y la toma de decisiones motoras. La pregunta científica de fondo es fascinante: cómo un veneno puede apagar la voluntad de huida sin paralizar por completo al animal.
Estas avispas siguen siendo un ejemplo extremo de parasitismo y control del comportamiento. Pero la investigación sí ha afinado la explicación.
Los trabajos más recientes sobre Ampulex compressa, la avispa esmeralda, han reforzado la idea de que el veneno no actúa como una simple sustancia paralizante. Su efecto es más complejo: altera circuitos cerebrales y reduce la locomoción espontánea, de modo que la cucaracha deja de comportarse como una presa que intenta escapar.

Una avispa esmeralda arrastra a una cucaracha. / INFORMACIÓN
No se trata de magia ni de una “posesión” en sentido literal. Es neurobiología: una interacción muy precisa entre veneno, sistema nervioso y conducta.
¿Puede servir para controlar plagas de cucarachas?
Aunque pueda parecer una solución natural contra las cucarachas, estas avispas no son una herramienta práctica para eliminar plagas domésticas a gran escala.
De hecho, algunas especies de avispas cazadoras o parasitoides han sido estudiadas por su posible papel en el control biológico, pero su eficacia tiene límites. Son animales solitarios, cazan a pequeña escala y no sustituyen las medidas profesionales de control de plagas en viviendas, alcantarillado, hostelería o industrias alimentarias.
En España, el problema de las cucarachas urbanas sigue estando más relacionado con el calor, la humedad, las redes de saneamiento, la disponibilidad de alimento y la resistencia a algunos tratamientos. La presencia de una avispa exótica no cambiaría ese escenario.
Una rareza natural, no una amenaza cotidiana
Para una cucaracha, sí, la avispa dementor es una pesadilla. Para la ciencia, es un ejemplo fascinante de cómo un pequeño insecto puede manipular el comportamiento de otro con una precisión sorprendente.
La imagen popular de la “avispa que mata cucarachas” se queda corta. Lo que hace es aún más inquietante: no mata primero, sino que convierte a su presa en un cuerpo vivo al servicio de su propia descendencia.













