El guardameta Yassine Bounou, más conocido como Bono, es uno de los protagonistas de los dieciseisavos de final del Mundial 2026, que se está disputando en Estados Unidos, México y Canadá. El portero del Al-Hilal Saudi fue decisivo para que Marruecos eliminara a Holanda en la tanda de penaltis, al detener varios lanzamientos. Ya había protagonizado una actuación similar en el Mundial de Catar 2022, donde fue uno de los artífices de la eliminación de España.
Alejado de los terrenos de juego, el guardameta de Marruecos no ha tenido una vida nada fácil, pues él nació en Canadá, ya que su familia tuvo que emigrar por temas laborales.
«Mi padre era profesor universitario. Impartía clases de Física y por eso mi familia vivió en Canadá ocho años«, explicó en una entrevista a ‘El Mundo’.
No obstante, solo vivió tres años en Canadá, debido a que a su madre nunca llegó a adaptarse al país. La familia se trasladó entonces a Casablanca, donde comenzó a jugar al fútbol, aunque no como cualquier otro niño, pues las condiciones no eran las óptimas.
Yassine Bounou, en el punto de mira / Julio Muñoz
«En mi barrio, en Casablanca, jugábamos en un parking. Una portería estaba hecha con dos papeleras y como no había larguero, prohibíamos chutar con otra cosa que no fuera el interior; la otra la pintamos en la pared y ahí sí podíamos pegarle fuerte«, reconoció a ‘El País’.
Con el transcurso de los años, Bono empezó a demostrar que tenía mucho talento, pero siempre jugaba como delantero. A los 11 años, un entrenador le recomendó ponerse bajo palos, una decisión que resultó decisiva para que triunfara en la élite, ya que destacó desde el principio.

La acción de Leny Joseph ante Bounou que significó el primer gol de Haití en una Copa del Mundo / EFE
Sin embargo, sus padres estaban en contra de que pasase tanto tiempo de su infancia jugando a fútbol. «No quiero que dediques tanto tiempo al fútbol», le dijo su padre.
Una de las ciudades españolas que visitó con más frecuencia fue Zaragoza, donde vivían algunos familiares suyos: «Vine a España de pequeño varias veces. Estuve con uno de mis tíos trabajando en el mercadillo que se hacía alrededor de La Romareda, en Zaragoza. En aquella época, el mercadillo en España era algo. No es como ahora, que casi todos los productos son chinos».














