En los últimos años, Dubái se ha convertido en uno de los destinos favoritos de influencers y creadores de contenido de todo el mundo. Su estilo de vida de lujo, la baja carga fiscal, el crecimiento del mercado digital y las numerosas oportunidades de negocio han llevado a cientos de rostros conocidos de las redes sociales a instalarse, de forma temporal o permanente, en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, detrás de esa imagen de exclusividad, la legislación del país es una de las más estrictas del mundo y ahora una conocida influencer británica podría enfrentarse a una de las penas más severas contempladas por su sistema judicial.
Se trata de Brooke George, una británica de 23 años con más de 100.000 seguidores en Tiktok (su cuenta ha sido desactivada), detenida desde el pasado 22 de junio en la comisaría de Bur Dubái tras la muerte de su pareja, un hombre de 26 años. Tal y como han informado medios británicos como ‘BBC’ y ‘The Times’, la Fiscalía la acusa de homicidio con premeditación, un delito que podría condenarla a la pena de muerte por fusilamiento en Emiratos Árabes Unidos.
La defensa sostiene que actuó en defensa propia
De acuerdo con la organización «Detained in Dubai», especializada en prestar asistencia a extranjeros detenidos en Emiratos Árabes Unidos, Brooke George conoció a su pareja a través de las redes sociales y viajó desde el Reino Unido hasta Dubái para poder conocerlo en persona. Según el relato de la joven, recogido por la propia organización y difundido por medios británicos como la ‘BBC’, la primera estancia transcurrió sin incidentes e incluso llegó a describirla como «la mejor época de mi vida».
Sin embargo, durante una segunda visita, la situación habría cambiado por completo. Según sostiene la defensa, el hombre comenzó a ejercer un comportamiento «cada vez más controlador y abusivo». Brooke asegura que descubrió que su pareja le había comprado un billete de avión de ida a Dubái, pero sin fecha de vuelta a Reino Unido, una decisión que interpretó como un intento de impedir que abandonara el país libremente.
Siempre según el relato facilitado por «Detained in Dubai», la influencer decidió regresar a Reino Unido y consiguió reservar un vuelo gracias a la ayuda de varios amigos. Sin embargo, cuando volvió al apartamento para recoger su pasaporte y sus pertenencias, asegura que encontró todos sus objetos personales esparcidos por la vivienda.
Su familia afirma que, durante una llamada telefónica realizada poco después de los hechos, Brooke les explicó entre lágrimas que había sido golpeada repetidamente mientras suplicaba que le devolvieran su documentación. La joven sostiene que, durante la agresión, «temió por su vida» y que cogió un cuchillo de cocina que tenía cerca para defenderse.
La madre de la influencer, Thereza George, ha asegurado en un comunicado difundido por la ‘BBC’ que nunca había visto a su hija en ese estado. «Estaba completamente aterrorizada. Lloraba desconsoladamente. Tenía un ojo muy hinchado y comenzaba a cerrársele», relató.
La Fiscalía sostiene que fue un homicidio premeditado
Frente a esa versión, la Fiscalía de Dubái mantiene que Brooke George apuñaló mortalmente a su pareja de forma premeditada y ha presentado cargos por asesinato. Será ahora la Justicia emiratí la que determine si los hechos responden a un caso de legítima defensa o a un homicidio intencionado.
Mientras tanto, «Detained in Dubai» ha denunciado públicamente varias irregularidades durante la detención de la joven. Su directora ejecutiva, Radha Stirling, ha afirmado que el caso «plantea serias preocupaciones sobre la violencia contra las mujeres, el derecho a la legítima defensa, el debido proceso y el trato que reciben los ciudadanos británicos detenidos en el extranjero».
La organización asegura además que Brooke habría prestado declaración sin la presencia de un abogado y que tampoco pudo contactar inmediatamente con representantes de la embajada británica. Por ello, reclama que se le conceda la libertad bajo fianza, asistencia legal y que las denuncias de violencia doméstica formuladas por la joven sean investigadas «con la misma seriedad» que la acusación presentada contra ella.
El Gobierno británico sigue el caso
El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido también ha confirmado que sigue de cerca la evolución del caso. En un comunicado remitido a la ‘BBC’, un portavoz explicó que las autoridades británicas «están en contacto con una ciudadana británica detenida en Emiratos Árabes Unidos, prestando apoyo a su familia y manteniendo conversaciones con las autoridades locales».
Por el momento, Brooke George continúa bajo custodia mientras avanza la investigación. El caso ha generado una enorme repercusión tanto en Reino Unido como en redes sociales, donde miles de usuarios siguen pendientes de un proceso judicial que podría terminar con una de las condenas más severas previstas por la legislación de Emiratos Árabes Unidos.












