«No hace falta conocernos para regalarnos algo». La frase resume el ambiente que se vive este viernes en los alrededores del Riyadh Air Metropolitano. A varias horas de que BTS pise por primera vez un escenario español, miles de seguidores ya han convertido los exteriores del estadio en una auténtica comunidad donde abundan los abrazos, los intercambios de regalos y la emoción compartida.
Bajo la sombra de los pocos árboles que rodean el recinto, decenas de grupos esperan pacientemente sentados sobre toallas, otros haciendo cola buscando el poco hueco de sombra y otros en la zona de descanso al resguardo de este calor que marca una temperatura de 33 grados. Algunos llevan horas esperando; otros han viajado desde distintos puntos de España y del extranjero únicamente para vivir un momento que muchos pensaban que nunca llegaría.
Después de años de espera, marcados por el servicio militar obligatorio que varios de sus integrantes tuvieron que cumplir en Corea del Sur, la banda surcoreana aterriza finalmente en Madrid en pleno regreso como grupo. Lo hace, además, dentro de la gira más ambiciosa de toda su carrera y de la historia del K-pop: 79 conciertos repartidos en 34 ciudades de todo el mundo entre 2026 y 2027.
Madrid forma parte de un reducido grupo de ciudades que reciben por primera vez a BTS. Los conciertos del 26 y 27 de junio reunirán a 70.200 espectadores cada noche, convirtiéndose en uno de los grandes acontecimientos musicales del año en España.
Ambiente antes del concierto de BTS en Madrid. / ASM
Un estadio pensado para que nadie se pierda el espectáculo
El regreso de BTS no solo destaca por su magnitud. La producción incorpora un escenario de 360 grados situado en el centro del estadio, una configuración inmersiva diseñada para acercar el espectáculo a todo el público y aumentar la capacidad del recinto.
La gira supone además el regreso del grupo a los escenarios tras Permission to Dance on Stage (2021-2022) y consolida a la banda como uno de los mayores fenómenos globales de la música. El tour recorrerá Asia, Norteamérica, Europa, Latinoamérica y Australia, con paradas inéditas en ciudades como Madrid, Bruselas, Bogotá o Buenos Aires.
Camisetas agotadas antes de que empiece el concierto
La fiebre por BTS también se refleja en el merchandising oficial. Las tiendas comenzaron a vender productos a las doce del mediodía y apenas cinco horas después las camisetas con los nombres de los integrantes, valoradas en 70 euros, ya estaban completamente agotadas.
El producto más buscado ha sido la ARMY Bomb, la barra luminosa oficial que miles de asistentes sincronizarán durante el espectáculo. Muchos aficionados reconocen haber gastado alrededor de 100 euros solo en merchandising, una cifra que se suma al precio de las entradas, el alojamiento y los desplazamientos.
Las localidades VIP alcanzaban los 580 euros, mientras que muchas entradas de pista rondaban los 290 euros. «Entre entradas, ropa y merchandising llevaré unos 400 euros», cuenta Victoria, una de las asistentes.
BTS, mucho más que música
Para Victoria, sin embargo, el verdadero valor del viaje no puede medirse en dinero. «Cuando llegué a España desde Venezuela me sentía muy sola. Descubrí BTS por YouTube y sus canciones me ayudaron muchísimo en un momento muy difícil. Hoy estar aquí significa mucho más que venir a un concierto».
Como ella, miles de seguidores explican que encontraron en las canciones del grupo un refugio durante momentos complicados de sus vidas.

Intercambio de regalos antes del concierto de BTS en Madrid. / ASM
La tradición que más sorprende: regalar a desconocidos
Hay una escena que se repite constantemente en los alrededores del estadio. Personas que nunca se habían visto se acercan unas a otras para entregar pequeños detalles preparados durante semanas: llaveros artesanales, pulseras, photocards, pegatinas, figuras de crochet, caramelos o incluso crema solar y mascarillas para combatir las altas temperaturas.
«Cada una prepara algo diferente. Yo he hecho llaveros, otras hacen photocards, pegatinas o bolsitas. Luego llegamos aquí y los regalamos. No hace falta dar nada a cambio».
No se trata de un intercambio comercial ni de un trueque. «Aunque no hayas podido preparar nada, puedes llevarte un regalo igualmente. Lo importante es que todo el mundo tenga un recuerdo bonito del día«.
Esta costumbre se ha convertido en una de las señas de identidad del fandom Army y contribuye a crear un ambiente poco habitual en un evento de estas dimensiones.
Un mar de abanicos morados para recibir a BTS
La sorpresa preparada para el grupo llegará cuando se apaguen las luces del estadio. Miles de asistentes desplegarán simultáneamente un abanico morado, el color que simboliza la confianza, la unión y el cariño entre BTS y Army.
El objetivo es que, en su primera actuación en España, los siete integrantes se encuentren con una imagen inolvidable desde el escenario.
Una ciudad tomada por Army
Durante toda la jornada, las inmediaciones del Metropolitano han estado ocupadas por aficionados vestidos con los colores del grupo, intercambiando regalos, cantando sus canciones y haciéndose fotografías frente al estadio.
Muchos llegaron desde primera hora de la mañana para recoger regalos exclusivos destinados a los miembros oficiales de Army o simplemente para disfrutar del ambiente.
Porque antes de que suene la primera canción, el fenómeno BTS ya ha demostrado por qué trasciende lo musical. En Madrid no solo se espera un concierto multitudinario; se celebra el reencuentro de una comunidad global que lleva años esperando este momento.
Y esa fiesta, para miles de personas, comenzó mucho antes de que se encendieran los focos del escenario.
Fuente: El Periódico de España










