Fátima, la conductora de autobús que rompe prejuicios al volante en Murcia

En el marco del Día Internacional de la Mujer Conductora, la historia de Fátima emerge como un ejemplo de superación y reinvención profesional. Esta mujer marroquí, residente en Murcia, ha cambiado los fogones de la hostelería por el volante de un autobús de la empresa Orbitalia, gracias a un convenio de colaboración entre Cáritas y la patronal del transporte, FROET.

Un giro profesional por la conciliación

Fátima trabajó durante 15 años como cocinera, un sector que le dificultaba enormemente la conciliación con su vida familiar. «Por tener hijos y carga familiar, pues ya me resultaba un poco más difícil», explica. La necesidad de encontrar un empleo con horarios compatibles la llevó a buscar nuevas oportunidades formativas.

Fue a través de Cáritas como descubrió la posibilidad de formarse como conductora. «Me ofrecieron en Cáritas que tenían esta posibilidad de sacarme el carnet a coste 0, que fue una gran ayuda», recuerda. Sin embargo, destaca que lo más importante fue conseguir un empleo, ya que «no todas las empresas te dan esta posibilidad». Tuvo la suerte de que Orbitalia le «abrió la puerta».

Rompiendo estereotipos al volante

A pesar de que cada vez hay más mujeres en el sector, Fátima sigue percibiendo «cierta desconfianza» a diario. Relata cómo muchos pasajeros se sorprenden al ver a una mujer joven marroquí conduciendo el autobús. Ante comentarios como que el suyo «es un trabajo de hombre», ella responde con firmeza: «Esto es un trabajo de cualquier persona que le guste conducir, y todas estamos capacitadas para cualquier trabajo».

Esto es un trabajo de cualquier persona que le guste conducir»

Fátima

conductora de autobús en Murcia

El camino no ha sido fácil. Aunque aprobó el examen de conducción a la primera y «con cero fallos», tuvo dificultades con la parte teórica del Certificado de Aptitud Profesional (CAP). «Para mí eran palabras que me sonaban a chino», comenta sobre la terminología de mecánica, lo que suponía un reto doble por el idioma. «Pero queriendo, todo es posible», afirma.

Un mensaje para otras mujeres

Desde que empezó a trabajar en septiembre, Fátima se siente satisfecha y agradecida. La empresa le facilita un horario adaptado a sus necesidades familiares, algo que considera «una gran ayuda». Además, no está sola: junto a ella entraron otras tres compañeras de su grupo de formación.

Por todo ello, anima a otras mujeres a que no duden en seguir sus pasos. «Que se atrevan, que no lo piensen dos veces», aconseja. Describe su día a día como un trabajo «bonito» y variado, en el que disfruta del contacto con la gente y de la posibilidad de conciliar la vida familiar y laboral.

Que se atrevan, que no lo piensen 2 veces»

Fátima

conductora de autobús en Murcia

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