Con la llegada del calor, una de las preguntas más recurrentes en los hogares españoles es cómo usar el aire acondicionado de forma eficiente. El electricista e instalador Carlos Llull, conocido por sus consejos en la cuenta de TikTok @soycarlosllull, ha abordado una de las grandes dudas en un vídeo que ya se ha vuelto viral: ¿qué consume más, dejar el equipo encendido toda la noche o apagarlo y encenderlo intermitentemente? Su respuesta ha sorprendido a muchos.
Llull plantea un escenario común: son las diez de la noche, la habitación está a 29 grados y se programa el aire a 24 grados. El equipo enfría la estancia y, una vez alcanzada la temperatura, reduce su potencia. Sin embargo, si se apaga, «la habitación volverá a calentarse, las paredes acumulan calor y a las 3 de la mañana lo vuelves a encender porque te despiertas sudando». Esto, según el experto, es un error, ya que «el aire acondicionado tiene que volver a trabajar muy fuerte para volver a enfriar otra vez toda tu habitación».
El ‘modo reposo’ de los equipos inverter
La clave, explica Llull, reside en la tecnología de los aparatos modernos. «Los equipos inverter modernos no consumen el 100% toda la noche, ya que cuando alcanzan la temperatura se autorregulan automáticamente y consumen mucho menos», asegura. Esta capacidad de modular la potencia es lo que los hace mucho más eficientes que los modelos antiguos.
Para ilustrarlo, el instalador ofrece un cálculo estimado. Un equipo con una potencia máxima de 10.000 W, en un escenario exigente durante una noche de ocho horas, «podría costar alrededor de 1 € en electricidad«. Esta cifra, aunque variable, contrasta con la creencia popular de un gasto desorbitado, como le ocurre a este camarero que paga 70 euros al mes por tenerlo 6 horas al día.
Muchas veces el problema no es cuánto consume el aire acondicionado, es cuánto calor entra en la vivienda»
Unidades de aire acondicionado en el lateral de un almacén, España
El aislamiento, la clave del ahorro
El verdadero foco del problema, según el electricista, no está en el propio aparato, sino en las condiciones de la vivienda. «Muchas veces el problema no es cuánto consume el aire acondicionado, es cuánto calor entra en la vivienda«, afirma. Y añade: «Porque si tienes poco aislamiento o el sol pegando todo el día, el equipo va a tener que trabajar muchísimo más».
A pesar de la eficiencia de los sistemas inverter, el aire acondicionado sigue siendo la opción que más energía consume. De media, un equipo puede demandar entre 1.000 W y 3.500 W por hora, lo que supone hasta 35 veces más que un ventilador de techo y cuatro veces más que un climatizador evaporativo.
Los sistemas de tipo Split o centralizado son los más eficaces para bajar la temperatura de forma drástica, pero también los de mayor consumo al usar un compresor. Por otro lado, los aires acondicionados portátiles o ‘pingüinos’ son muy ineficientes, ya que el tubo de expulsión de calor suele quedarse dentro de la estancia, obligando a la máquina a trabajar el doble.
Existen alternativas de menor consumo. El climatizador evaporativo gasta solo un 10% de lo que consume un aire acondicionado, pero su eficacia se limita a climas muy secos. Los ventiladores, tanto de techo como de pie, tienen un impacto mínimo en la factura, pero no enfrían el aire, sino que lo mueven para generar una sensación de frescor en la piel.
Apaga el aire acondicionado que consume muchísimo»

Paneles de control de temperatura y aire acondicionado modernos e inteligentes instalados en una pared blanca impoluta dentro de una villa de lujo.
Más allá del consumo: instalación y normativa
En resumen, la recomendación del experto es clara: en lugar de caer en el ciclo de apagar y encender, es más eficiente confiar en la autorregulación de los equipos modernos y, sobre todo, invertir en un buen aislamiento para el hogar. Además del consumo, es fundamental tener en cuenta otros aspectos, como que la comunidad de vecinos puede obligarte a retirar el aire acondicionado si no se cumplen las normativas de instalación.














