La firma de un protocolo entre los gobiernos de España y China para la exportación de cerezas al país asiático se vendió como una buena oportunidad de mercado para el sector, pero a la hora de la verdad ha quedado en agua de borrajas. Y es que los productores de la provincia de Alicante han descartado emprender esta aventura, en un contexto en el que el mercado nacional les está funcionando muy bien en la que es la mejor campaña en seis años tanto en cantidad como en calidad, y también porque de esta forma se ahorran los costes de refrigeración a los que tendrían que hacer frente exportando a China. De hecho, solo los productores de Aragón se han acogido finalmente al acuerdo alcanzado para el envío de las cerezas al gigante asiático.
Recolección de cerezas en Planes, municipio de El Comtat. / Juani Ruz
Fue en mayo del año pasado cuando el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y la ministra de la Administración General de Aduanas de China, Sun Meijun, firmaban un protocolo para exportar cerezas al país asiático, en el marco de un viaje oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El acuerdo se formalizaba en un contexto en el que el país asiático buscaba proveedores alternativos a los de EE UU, en medio de la guerra arancelaria promovida por el presidente norteamericano Donald Trump.
La iniciativa se vendió como una buena oportunidad para los productores de las principales zonas productoras españolas, como Alicante, Extremadura, Cataluña y Aragón, pero un año después y a la hora de la verdad, solo los de esta última comunidad han decidido acogerse al acuerdo y obtener los permisos necesarios de las autoridades chinas para exportar.

El protocolo de exportación se firmó el año pasado durante un viaje de Pedro Sánchez a China. / Fernando Calvo / EP
¿Los motivos? La apertura del mercado del gigante asiático ha coincidido en el tiempo con la que está siendo la mejor campaña de cerezas, al menos en la provincia de Alicante, desde hace seis años. Salvo las pérdidas registradas en las variedades más tempranas a causa de las lluvias, el cultivo está ofreciendo unos rendimientos excelentes con un volumen de cosecha de 4,5 millones de kilos. También los precios están acompañando para los agricultores, con cotizaciones en origen que, en función del calibre y el momento de la campaña, se han estado moviendo entre los ocho y los tres euros.
Requisitos
Así que los productores, de acuerdo con la información facilitada desde el propio sector, han optado por centrarse tanto en el mercado nacional como también en los tradicionales europeos, evitando las complicaciones y los gastos que supone lanzarse a la aventura de abrir un mercado tan lejano. Sobre todo esto último, porque uno de los requisitos exigidos para la exportación a China es un tratamiento en frío de 15 días antes de embarcar en avión, donde deben permanecer a una temperatura de cero grados en atmósfera modificada. También hay que cumplir otras exigencias, como la inscripción en un registro especial, la obtención de un certificado fitosanitario oficial o el cumplimiento de las normativas de etiquetado de las aduanas asiáticas.
Suscríbete para seguir leyendo















