Un estudio liderado por investigadores del Laboratorio de Investigación Cardiovascular de la Clínica Universidad de Navarra ha identificado nuevos mecanismos que podrían explicar por qué la espironolactona, un medicamento diurético muy común utilizado frente a la insuficiencia cardiaca, también frena la fibrosis cardiaca. Los resultados de la investigación, publicados en la revista MedComm, se han obtenido empleando una aproximación de proteómica e integración de datos mediante machine learning.
La fibrosis cardíaca es un proceso en el que el tejido del corazón se vuelve más rígido debido a la acumulación excesiva de colágeno. Esta rigidez dificulta que el corazón se relaje y se llene de sangre adecuadamente, favoreciendo la aparición de insuficiencia cardiaca, especialmente en personas mayores o con factores de riesgo como hipertensión, diabetes o enfermedad coronaria.
Colágeno tipo I
Según la doctora Susana Ravassa, investigadora y primera autora del estudio, los resultados del laboratorio permiten conocer mejor los mecanismos por los que este fármaco influye en la formación de colágeno tipo I, un componente fundamental en la fibrosis.
«Además, se han detectado cambios en proteínas relacionadas con la inflamación, el metabolismo de grasas y la estructura del tejido fibroso que podrían estar implicados en este efecto», añade la especialista.
Técnicas de proteómica
Los investigadores combinaron técnicas avanzadas de proteómica (análisis simultáneo de cientos de proteínas en sangre) con un análisis basado en algoritmos de inteligencia artificial y estadística convencional avanzada para estudiar muestras de casi 500 participantes del ensayo.
Los hallazgos se validaron posteriormente en un segundo estudio europeo independiente realizado en personas con insuficiencia cardiaca para comprender qué cambios moleculares se producen cuando se ingiere este medicamento durante varios meses.
Posible beneficio
La doctora Arantxa González, directora del Laboratorio de Investigación Cardiovascular, ha explicado que «aunque se trata de un análisis exploratorio, los hallazgos refuerzan un posible beneficio de este fármaco, que es muy conocido y accesible, frente a la fibrosis cardiaca. En cualquier caso, hay que llevar a cabo nuevos estudios experimentales y clínicos que confirmen estos mecanismos y determinen su impacto en la evolución a largo plazo de la enfermedad».
El trabajo, realizado en el marco del CIBER Cardiovascular (CIBERCV), ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y de la Fundació La Marató, entre otras instituciones.
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