el eléctrico familiar que no quiere parecer furgoneta

Mercedes-Benz ha presentado el nuevo VLE eléctrico, un modelo que combina el formato de un gran monovolumen con soluciones propias de una berlina de lujo. La receta arranca con una carrocería de 5.309 mm, hasta ocho plazas y un radio de giro de 10,9 metros gracias al eje trasero direccionable.

El planteamiento es claro: ocupar el hueco entre una furgoneta premium y una limusina familiar. Para ello, el Mercedes-Benz VLE incorpora MB.OS, suspensión neumática AIRMATIC, MBUX Superscreen con tres pantallas delanteras y una experiencia trasera con pantalla panorámica retráctil de 31,3 pulgadas y resolución 8K.

El dato que explica por qué este lanzamiento importa está en la batería y la carga: el VLE 300 eléctrico anuncia más de 700 kilómetros de autonomía WLTP y puede recuperar hasta 355 kilómetros en 15 minutos gracias a su arquitectura de 800 voltios. Mercedes-Benz habla de una batería NMC de 115 kWh útiles y de potencias de carga superiores a 300 kW.

Mercedes-Benz VLE eléctrico: 5.309 mm, 8 plazas y carga de 800 voltios

La primera versión en llegar será el Mercedes-Benz VLE 300 eléctrico, con 203 kW y motor síncrono de excitación permanente en el eje delantero. Después llegará el VLE 400 4MATIC eléctrico, con 310 kW, un segundo motor en el eje trasero y una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. No es una cifra de deportivo, pero sí una declaración de intenciones para un vehículo de este tamaño.

La marca también adelanta que en 2027 habrá dos variantes con batería LFP de 80 kWh útiles. Esa decisión es relevante porque permitiría ofrecer versiones más accesibles o enfocadas a un uso menos intensivo en larga distancia. En paralelo, Mercedes-Benz confirma una carrocería larga de 5.484 mm para quienes prioricen espacio interior.

La clave no es solo la autonomía: es el consumo

Mercedes-Benz asegura que el VLE marca un hito de eficiencia eléctrica con un consumo inferior a 20 kWh/100 km en determinadas condiciones. Para un vehículo de gran tamaño, con tres filas de asientos y planteamiento premium, esa cifra es especialmente relevante. El dato homologado comunicado para el VLE 300 eléctrico se sitúa entre 20,7 y 18,4 kWh/100 km, con 0 g/km de CO₂.

En el caso del VLE 400 4MATIC, las cifras todavía son provisionales: entre 21,9 y 20,3 kWh/100 km. Mercedes-Benz advierte que estos valores han sido calculados internamente conforme al procedimiento WLTP y que aún podrían variar hasta la homologación definitiva.

La propia marca introduce una cautela importante: la autonomía real depende del estilo de conducción, la temperatura exterior, el uso del aire acondicionado, la carga, los neumáticos y el perfil de la ruta. Es decir, los más de 700 kilómetros WLTP son una referencia de laboratorio útil, no una promesa universal para cualquier viaje.

Der neue elektrische Mercedes-Benz VLE / Press Test Drive Bilbao, Spain (Mercedes-Benz VLE 300 elektrisch graphite grey metallic 

Un monovolumen que quiere maniobrar como un turismo

El otro punto fuerte del Mercedes-Benz VLE está en la conducción urbana. La dirección del eje trasero puede girar hasta siete grados y reduce el radio de giro entre bordillos en dos metros, hasta 10,9 metros. Para ponerlo en contexto: Mercedes-Benz lo compara con el CLA, un turismo mucho más compacto.

Esta solución no solo facilita aparcar en calles estrechas. También mejora la estabilidad a alta velocidad, porque las ruedas traseras pueden trabajar en la misma dirección que las delanteras en cambios rápidos de carril. En un coche de más de cinco metros, ese detalle puede marcar la diferencia entre sentirse al volante de una furgoneta grande o de un turismo sobredimensionado.

La suspensión neumática AIRMATIC añade otro argumento. Mantiene constante la altura de la carrocería con independencia de la carga, puede bajar 15 mm por encima de 110 km/h para mejorar aerodinámica y estabilidad, y permite reducir la altura 40 mm en parado para facilitar el acceso. En caminos sin asfaltar, puede elevarse otros 40 mm.

Hasta ocho plazas y un maletero que puede superar los 4.000 litros

El Mercedes-Benz VLE ofrece configuraciones de entre cinco y ocho plazas. Los asientos manuales cuentan con el sistema Roll & Go, que permite desplazarlos, bloquearlos en distintas posiciones o desmontarlos con ayuda de cuatro ruedas integradas. En las versiones eléctricas, la configuración puede gestionarse desde la app, desde el sistema de infoentretenimiento o desde mandos específicos en la parte trasera.

  • Longitud de la versión estándar: 5.309 mm.
  • Longitud de la versión larga prevista para 2027: 5.484 mm.
  • Capacidad con tres filas: casi 800 litros de maletero.
  • Capacidad máxima sin asientos manuales: hasta 4.078 litros.
  • Capacidad de remolque: hasta 2,5 toneladas con freno.

La idea es que el mismo coche sirva para una familia grande, un servicio de transporte ejecutivo o un usuario que necesita cargar bicicletas, equipaje voluminoso o material deportivo. No es un enfoque nuevo en el segmento, pero Mercedes-Benz lo lleva a un terreno más tecnológico y más caro.

MB.OS, MBUX y conducción asistida de nivel 2

El VLE estrena una arquitectura digital basada en MB.OS, el sistema operativo de Mercedes-Benz. Esto permite actualizaciones inalámbricas y funciones conectadas que pueden añadirse después de la compra. La marca también asegura que el vehículo está técnicamente preparado para conducción automatizada de nivel 2 según la clasificación SAE.

El paquete MB.DRIVE ASSIST Pro permite conducción asistida incluso en tráfico urbano denso. El coche equipa 10 cámaras externas, cinco radares, 12 sensores ultrasónicos y un superordenador refrigerado por agua con capacidad de hasta 254 TOPS. Conviene subrayarlo: son ayudas a la conducción, no sustitutos del conductor.

En el interior, el VLE busca diferenciarse con una propuesta muy centrada en la parte trasera. Puede montar una pantalla panorámica retráctil de 79 centímetros, equivalente a 31,3 pulgadas, con resolución 8K, función de pantalla dividida y cámara de ocho megapíxeles. Delante, el MBUX Superscreen agrupa tres pantallas: cuadro de 10,25 pulgadas, pantalla central de 14 pulgadas y pantalla de 14 pulgadas para el acompañante.

Dos frases de Mercedes-Benz que resumen el enfoque

Thomas Klein, director de Mercedes-Benz Vans, define el VLE como una Grand Limousine excepcionamente espaciosa, inteligente y eficiente”, pensada para familias, empresas y clientes de ocio activo.

Andreas Zygan, director de Desarrollo de Mercedes-Benz Vans, va más al punto técnico: “Gracias a la dirección del eje trasero de siete grados y a la suspensión neumática AIRMATIC, se maneja como un turismo”. La frase encaja con la estrategia del modelo: vender espacio, tacto de coche grande de lujo.

Disponibilidad en España: primero el VLE 300 y después el 400 4MATIC

En España, Mercedes-Benz indica que la venta del VLE 300 edición lanzamiento comenzó a finales de abril y que las primeras unidades llegarán a los concesionarios a partir de octubre. El VLE 400 4MATIC iniciará ventas en septiembre y las primeras entregas están previstas para finales de año.

La marca no ha comunicado todavía precios definitivos para el mercado español en la información facilitada. Ese será el dato que termine de colocar al VLE frente a alternativas como grandes monovolúmenes eléctricos, versiones premium de transporte VIP o incluso SUV eléctricos de siete plazas.

La lectura rápida es sencilla: el Mercedes-Benz VLE no pretende ser el monovolumen eléctrico racional para todos los bolsillos. Quiere ser el coche grande que convenza a quien necesita ocho plazas, mucha tecnología y una autonomía que no obligue a planificar cada desplazamiento con calculadora. Y ahí, los 800 voltios y los 115 kWh útiles son más que una línea de ficha técnica.

Fuente