Si compra un sándwich en la sección de comida preparada refrigerada de Mercadona, Alcampo, Eroski, Carrefour o Lidl, es muy probable que haya salido de una pequeña localidad zaragozana de poco más de 3.000 habitantes. En Mallén se encuentra la principal fábrica de sándwiches de España, un complejo industrial desde el que la empresa Ñaming produce cada día más de 200.000 unidades destinadas a supermercados, gasolineras, máquinas de vending, estaciones de transporte y servicios de catering de todo el país.
El liderazgo alcanzado por la compañía aragonesa ha llevado ahora a la empresa a poner en marcha una de las mayores inversiones de su historia. Ñaming ha iniciado las obras para duplicar la superficie de su centro productivo de Mallén mediante un proyecto valorado en 15 millones de euros que añadirá 8.000 metros cuadrados a unas instalaciones que actualmente suman 7.200 metros cuadrados.
La ampliación permitirá reforzar su capacidad productiva y acompañar la expansión que la firma viene registrando en los últimos años. En un momento en el que los hábitos de consumo premian la rapidez sin renunciar a la calidad, la aragonesa Ñaming ha decidido así dar un nuevo bocado a su crecimiento, lo que permitirá la creación de 60 nuevos empleos sobre una plantilla que supera ya los 500 trabajadores.
Facturación y empleo
La compañía cerró 2025 con una facturación superior a los 56,5 millones de euros, un 18% más que el ejercicio anterior. Con una cuota superior al 55% del mercado español de sándwiches en volumen, se ha convertido en el principal referente nacional de la alimentación preparada refrigerada, un segmento impulsado por la creciente demanda de productos frescos y listos para consumir.
Las nuevas instalaciones, cuya construcción se prolongará durante aproximadamente dos años, incorporarán tanto espacios productivos como nueva maquinaria y equipamientos. El objetivo es responder a una demanda creciente y disponer de capacidad suficiente para seguir desarrollando nuevas líneas de negocio y categorías de producto. «Crecemos a ritmos de doble dígito al año, por lo que debemos anticiparnos a las necesidades productivas futuras», explica Jorge Miranda, consejero delegado de Grupo Ñaming.
Más capacidad de producción
La ampliación tendrá además un impacto directo sobre el empleo industrial en Aragón. Aunque la empresa no ha concretado todavía el número de incorporaciones previstas, la anterior expansión de la planta permitió aumentar la capacidad productiva en torno a un 30% y contempló la creación de alrededor de 60 puestos de trabajo.
Con esta nueva inversión, Mallén refuerza su posición como uno de los principales centros de producción de alimentación refrigerada de España y como uno de los ejemplos más destacados de la industria agroalimentaria de Aragón.














