La comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), con el voto de calidad de su presidenta, Isabel Perelló, ha ordenado estudiar si el juez Juan Carlos Peinado incurrió en una falta disciplinaria grave al sugerir que los escoltas de Begoña Gómez podrían ayudarla a huir del país, informa la jefa de Tribunales de la Cadena COPE, Patricia Rosety.
Una decisión que ha salido adelante con los votos de tres vocales encuadrados en el sector progresista y el de la presidenta del CGPJ, que cuenta con voto de calidad, y por la que ahora el promotor de la acción disciplinaria, Ricardo Conde, deberá estudiar si Peinado pudo incurrir en una «falta grave de consideración» y un «exceso o abuso de autoridad».
Los cuatro vocales del ala conservadora del Consejo han suscrito un voto particular en el que argumentan que la resolución en la que Peinado hizo esas alusiones debe revisarse por la vía ordinaria de recursos ante la Audiencia Provincial de Madrid y no compete al Consejo, que se estaría inmiscuyendo «ilegítimamente» en competencias que le son ajenas.
PARA PEINADO, LOS AGENTES PODRÍAN «FACILITAR LA FUGA»
En el auto en el que envió a juicio a Begoña Gómez y acordó retirarle el pasaporte, Juan Carlos Peinado apunta a que «no cabe duda» de que los escoltas de la mujer del presidente «en un momento determinado pueden, bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos, ser precisamente quienes colaboren en la acción o acciones que se lleven a cabo para facilitar esa fuga que haga imposible que la acusada se encuentre a disposición de la justicia».















