Un debut esperado y deseado por el fútbol grancanario. Del Barrio Atlántico al epicentro mundial del deporte rey. El isleño Yeremy Pino debutó ayer en la Copa del Mundo 2026 en el encuentro que midió a España ante Arabia Saudí, que se celebró en Atlanta y en el que el combinado de Luis de la Fuente ganó por 4-0. Este estreno salda con mucho éxito una deuda que tenía el extremo consigo mismo desde hace cuatro años, ya que el jugador del Crystal Palace entró en la lista para la cita mundialista que se celebró en Catar, pero no pudo disputar ni un solo minuto.
En esa ocasión, Luis Enrique no consideró al jugador de la isla de Gran Canaria como alternativa en sus planes. A pesar de ganar 7-0 a Costa Rica en la primera jornada de aquel torneo, los problemas que fue arrastrando el cuadro dirigido por el asturiano con el empate ante Alemania y la derrota ante Japón llenaron de dudas el rendimiento del equipo. Todo se quebró, además, con el adiós prematuro de España, que quedó eliminada a manos de Marruecos en los octavos de final después de una tanda de penaltis aciaga. Después de disputar solo cuatro partidos en tierras cataríes, Yeremy se quedó sin completar el premio que supone estar en una Copa del Mundo como futbolista. El sueño tenía que esperar.
La lesión de 2023 y una espinita que ya no existe
Esa espinita quedó clavada en su memoria y la paciencia fue su mejor aliada, porque las cosas no fueron sencillas para el isleño. En noviembre de 2023 se lesionó y una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda le privó de terminar la temporada. Sin embargo, el golpe más duro fue saber que no podría estar en la convocatoria de la Eurocopa 2024 que acabó ganando la selección. Después de recuperarse al cien por cien y volver a los terrenos de juego, regresó también a las listas de un Luis de la Fuente que nunca ha escondido su predilección por el grancanario. Por tanto, ayer, con su debut en el Mundial, pudo cerrar, por fin, un círculo abierto desde 2022 y que se agravó a finales de 2023 por esa desgraciada lesión. El fútbol le dio la alegría de su vida.
La espinita se la quitó en pleno descanso del partido en el que la selección también consiguió su primera victoria del campeonato. Con Lamine Yamal un poco justo a nivel físico y tras 45 minutos de juego, el seleccionador nacional decidió quitarlo del césped para resguardar la salud de su principal estrella y dio entrada al 11 para no dejar de pisar el acelerador en una tarde bastante provechosa para los intereses de España.
Un debut esperado
El grancanario actuó desde la banda derecha que abandonó el de Rocafonda, tratando de enlazar con los delanteros para seguir con la búsqueda de más tantos, una cuestión importante de cara a la clasificación para la siguiente fase del torneo. En ese sentido, apenas falló pases, se acercó a la portería de Arabia Saudí para tratar de marcar su golito y puso empeño en todos sus intentos por acercar más a su equipo a un triunfo todavía más amplio. En esta ocasión, la suerte no se alió del todo con Pino, aunque lo importante y la noticia era que, de una vez por todas, se llevó a cabo su estreno mundial.
Ahora que España parece que ha cogido velocidad de crucero y que sus extremos —Yamal, Nico Williams y Víctor Muñoz— están teniendo problemas físicos, pueden caerle más oportunidades al grancanario, que estará listo si De la Fuente lo vuelve a reclamar. Mientras tanto, otro futbolista de las Islas Canarias debuta en la cita que más focos acapara.
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