El seleccionador de Uruguay, Marcelo Bielsa, compareció ante los medios en la previa del trascendental duelo frente a Cabo Verde. Fiel a su estilo, el técnico rosarino dejó reflexiones profundas sobre el juego, analizó el decepcionante estreno ante Arabia Saudita y hasta tuvo tiempo para bromear sobre la promesa de los jugadores de la selección española con Luis de la Fuente.
El enigma del primer tiempo contra Arabia
El empate en la primera jornada sigue sobrevolando el entorno de la Celeste. Bielsa abordó el cambio de imagen de su equipo entre la primera y la segunda mitad del partido inaugural, aunque lo hizo con su habitual sinceridad descarnada para admitir la dificultad de encontrar respuestas absolutas.
Al ser consultado por las razones del flojo arranque, el técnico admitió: «Te podría decir un sinfín de cuestiones, pero no aportaría nada al análisis del primer tiempo contra Arabia». Sobre la mejora posterior, añadió que «lo que sucedió en el segundo tiempo fue distinto pero eso tampoco es una explicación, lo que hizo el equipo en el segundo lo podría haber hecho en el primero, como ve no le contesto nada».
La química y el estado de ánimo
Para el entrenador argentino, el componente emocional jugará un papel clave en este Mundial para desatascar la situación del grupo. Subrayó la importancia de la mentalidad por encima de la táctica y la preparación física.
«La química en cualquier equipo en cualquier torneo o circunstancia está por encima de factores científicos, los jugadores corren más por entusiasmo que por preparación», sentenció el seleccionador. Para Bielsa, «el estado de ánimo interactúa en la intimidad de un grupo, es un factor decisivo», aunque recordó con pragmatismo que «los estados de ánimos se construyen con victorias».
El rol de Fede Valverde
Otro de los focos de debate táctico en Uruguay es la posición de Federico Valverde y su grado de participación en el juego. El técnico descartó que el equipo volcara su fútbol por la banda izquierda en detrimento del jugador del Real Madrid y puso como ejemplo actuaciones recientes del centrocampista.
«No me dio la sensación que el juego fuera por la izquierda, recuerdo a Valverde contra el City por la derecha y destacó enormemente», argumentó. No obstante, reconoció la importancia de encontrarle en el campo: «Pero si es verdad que un jugador como él como más veces esté en contacto y el tipo de recepciones pueda realizar más influye en el equipo en el que él juega, siempre mejora la jugada cuando es habilitado».
Para zanjar el tema de sus intervenciones, el entrenador reflexionó: «Quizás el lado derecho le quitó recepciones, hay veces que uno dice que tocó y contra el City tocó cuatro y ganó el partido».
El debate de las alineaciones y el recuerdo de Bilbao
Sobre el secretismo que envuelve los onces titulares en los torneos cortos, Bielsa se mostró partidario de la máxima transparencia, recordando una anécdota de su etapa en el Athletic Club.
«Para mí los entrenadores deberíamos dar la formación obligatoria», defendió con firmeza. Sin embargo, matizó por qué ya no lo hace con antelación ante la prensa: «Una vez dije la formación en Bilbao y fui muy criticado porque eso era otorgarle una ventaja al rival, prefiero dársela a los jugadores antes».
Un guiño a Luis de la Fuente y España
La rueda de prensa también dejó un momento distendido cuando se le preguntó por la promesa de algunos internacionales españoles, que aseguraron que se tatuarían a Luis de la Fuente si ganan el Mundial.
Bielsa, entre sonrisas, descartó que en el vestuario uruguayo vaya a ocurrir algo similar con él. «No va a suceder, mis jugadores no se van a tatuar mi cara», aseguró. Acto seguido, aprovechó para elogiar a su homólogo en el banquillo de La Roja: «Tengo un respeto enorme por De la Fuente, si los jugadores toman esa decisión no se equivocarían, tienen que salir campeones del mundo».










