La víspera de San Juan se acerca y con ella, una de las noches más complicados para los animales domésticos. En la calle suenan petardos y fuegos artificiales durante toda la noche, mientras tanto, muchos perros y gatos sienten estrés, ansiedad e incluso ataques de pánico.
Este miedo se produce porque los perros y gatos tienen una capacidad auditiva mucho más sensible que la de las personas y perciben los petardos con una intensidad mayor. A eso se suma que los estallidos son repentinos, imprevisibles y difíciles de localizar, por lo que muchos animales los interpretan como una amenaza.
¿Son muchos los animales afectados en Canarias por el ruido de los voladores?
Aunque en Canarias no existe un dato público específico sobre cuántos perros sufren estrés durante la Noche de San Juan, el problema afecta a miles de hogares del Archipiélago.
El Registro Canario de Identificación Animal recoge más de 565.000 perros y 163.000 gatos registrados en las Islas.
El Colegio de Veterinarios de Cataluña apunta que entre un 25% y un 50% de perros y gatos presenta miedo a ruidos como petardos y fuegos artificiales, una reacción que en algunos animales se traduce en temblores, jadeos, intentos de huida, bloqueo o ansiedad intensa.
Un problema que se ha viralizado hasta en las redes sociales
Coincidiendo con la cercanía de la víspera de San Juan, este tipo de situaciones se han viralizado en redes sociales a través de creadores de contenido especializados en mascotas.
Perfiles como @guau_cat y @mariavetican, han compartido recomendaciones dirigidas a las familias que conviven con perros o gatos con miedo a los petardos.
Desde el perfil de @guau_cat se insiste en que no se debe esperar a la misma Noche de San Juan para actuar. Su recomendación pasa por trabajar la tolerancia al ruido durante los días o semanas previas, siempre de forma progresiva.
Para ello, aconsejan poner sonidos de petardos o ruidos fuertes a un volumen muy bajo mientras el animal está tranquilo y ofrecerle premios, comida o una actividad positiva.
La veterinaria @mariavetican ha compartido una guía con consejos prácticos para afrontar la pirotecnia de San Juan.
Entre sus recomendaciones está revisar bien puertas, ventanas, balcones y terrazas para evitar fugas, preparar una zona segura dentro de casa con cama, manta, agua, comida y juguetes, e intentar reducir el ruido cerrando ventanas, bajando persianas o utilizando música de fondo.
También aconseja no juntar a varios perros si todos tienen miedo, ya que pueden contagiarse el estado de nerviosismo.
Otras medidas que tomar para evitar que los animales se estresen con los petardos
No lo saques para que se acostumbre
Uno de los errores más frecuentes es pensar que el animal superará el miedo si se le expone directamente al ruido. Sacar al perro a la calle en plena pirotecnia, acercarlo a una zona con petardos o dejar que “vea lo que pasa” puede empeorar la situación.
La desensibilización al ruido debe hacerse de forma gradual, con sonidos bajos, en momentos de calma y, en los casos más sensibles, con ayuda profesional.
Tampoco conviene forzar al perro o al gato a salir de su escondite. Si busca refugio debajo de una cama, en el baño, en una habitación interior o en cualquier rincón de la casa, lo mejor es permitirle quedarse allí siempre que no corra peligro.
No los dejes suelto ni con puertas abiertas
Otro aviso importante tiene que ver con las fugas. Durante la Noche de San Juan, un susto puede hacer que un perro salga corriendo o que un gato intente escapar por una ventana, un balcón o una puerta mal cerrada. Por eso, antes de que empiecen los petardos, conviene revisar ventanas, persianas, balcones, terrazas y accesos a la calle.
En el caso de los perros, el paseo debe hacerse antes de las horas de más ruido y siempre con correa. En gatos, lo más seguro es evitar que salgan al exterior durante la tarde y la noche.
No lo regañes ni lo castigues
Si el animal tiembla, jadea, ladra, maúlla, se esconde, intenta escapar o se queda paralizado, no está “portándose mal”. Está asustado. Regañarlo, gritarle o castigarlo solo aumenta su estrés y puede hacer que la experiencia sea todavía más negativa.
La clave está en acompañarlo con calma. No se trata de sobreexcitarlo ni de transmitirle más nervios, sino de estar cerca si lo busca, hablarle con tranquilidad y mantener una actitud serena.
Los expertos también recomiendan crear una zona segura en casa, preferiblemente en una habitación interior, con su cama, manta, agua, comida, juguetes y algún sonido de fondo que ayude a amortiguar los estruendos.
No lo mediques por tu cuenta
La medicación es uno de los puntos más delicados. Los veterinarios insisten en que no se debe dar al animal ningún fármaco sin indicación profesional, ni medicamentos humanos, ni restos de tratamientos anteriores, ni productos recomendados por terceros. Cada perro o gato necesita una valoración individual.
Además, grupos de etología veterinaria desaconsejan el uso de acepromacina como tratamiento único para fobias al ruido en perros, ya que puede sedar al animal sin reducir realmente el miedo y empeorar su bienestar durante el episodio.
No improvises la misma noche
Llegar a la víspera de San Juan sin ningún plan es otro de los errores más comunes. Lo ideal es preparar la casa antes de que empiece el ruido: cerrar ventanas, bajar persianas, dejar una habitación tranquila disponible, poner música suave o ruido de fondo y evitar cambios bruscos en la rutina.
También ayuda cansar al perro durante el día con un paseo tranquilo, juegos de olfato o actividades mentales, siempre antes de que empiece la pirotecnia. En gatos, conviene dejar sus recursos accesibles: arenero, agua, comida y zonas elevadas o escondites donde puedan refugiarse.
El Método Tellington
El método Tellington, consiste en colocar una venda elástica alrededor del cuerpo del perro de forma suave y sin apretar. La presión ligera que ejerce sobre determinadas zonas puede ayudar a que algunos animales se sientan más contenidos y seguros en momentos de estrés, como durante los petardos.
No elimina el miedo por sí sola, pero puede servir como apoyo junto a otras medidas, siempre comprobando que el perro la tolera bien y retirándola si se incomoda.
Auriculares reductores de ruido para perros y gatos
Ahora también se ha puesto muy de moda el uso de auriculares reductores de ruido para animales. Estos pueden ser una ayuda en noches con petardos porque reducen parte del impacto del ruido y amortiguan los estallidos.
También es importante tener en cuenta que no todos los animales los aceptan, por lo que conviene probarlos antes, en un momento tranquilo, y nunca ponérselos por primera vez cuando ya están asustados.
Si el perro o gato los tolera bien, pueden complementar otras medidas como cerrar ventanas, bajar persianas, poner música de fondo y preparar una zona segura dentro de casa.
La Noche de San Juan es una fiesta para muchas personas, pero para los animales supone una situación de miedo real. Por eso, la recomendación veterinaria es clara: no exponerlos al ruido, no castigarlos, no dejarlos sin supervisión si lo pasan mal y no medicarlos sin consultar.
La prevención, el acompañamiento tranquilo y una zona segura dentro de casa pueden marcar la diferencia para que perros y gatos atraviesen la víspera de San Juan con menos estrés.











