En el fútbol el tiempo lo pone todo en su sitio, aunque hay cosas que se ven venir a kilómetros. Una de ellas, que Kang In Lee haría grandes cosas en el mundo del fútbol y destacaría en escenarios como un Mundial y que Marcos André era un delantero del montón, estaba clara para todo el mundo, menos para los responsables que fichaban en el Valencia CF, que decidieron en su día regalar al surcoreano para dejarse 8’5 millones en el brasileño en una de las operaciones más sangrantes de la historia de este deporte.
Lo que ha acabado pasando no es ninguna sorpresa, aunque el tiempo ha sido brutalmente cruel a la hora de retratar la vergüenza de esta operación. Marcos André no sirvió para el Valencia como era evidente, pero es que volvió al Valladolid y ahora es un problemón para el conjunto pucelano, que está desesperado por encontrarle una salida.
Un salario inasumible
Su salario es mucho más elevado de lo que dice su rendimiento y un club como el Valladolid, que tiene que reconstruirse para volver a Primera División, no puede cargar con un lastre de semejante calibre. Es por ello que desde la entidad blanquivioleta tienen prisa por darle salida y poder reestructurar su plantilla.
Marcos André tiene un sueldo de 1’6 millones de euros y el Valladolid sabe que nadie en el mercado europeo va a sumir una ficha de ese nivel, por lo que esperan que llegue una propuesta desde el fútbol árabe o desde América Latina.














