Indra es la empresa española más innovadora según el ‘top 100’ de las compañías más innovadoras de Europa, según la clasificación ‘Europe’s Most Innovative Companies 2026’ elaborada por la revista ‘Fortune’ y Statista. Siguiendo en el ranking a la compañía de defensa y tecnologías avanzadas, que ha subido más de 100 posiciones respecto al año pasado, se encuentran la energética Iberdrola y la petrolera Repsol, como únicas empresas españolas incluidas.
Se trata del segundo año que esta publicación elabora la lista de empresas más innovadoras de Europa, a través de una colaboración con Statista y después de haber evaluado a alrededor de 300 compañías de 18 países y 21 sectores diferentes, lo que supone un fiel reflejo de «las organizaciones que están liderando la transformación y el progreso tecnológico del continente”.
En el caso de Indra Group, este reconocimiento consolida y refuerza su posición como una compañía global referente en defensa, aeroespacio y tecnologías avanzadas.
Desde la compañía afirman que “la innovación es un pilar fundamental de nuestra estrategia, por ello invertimos de forma constante en I+D+i para incorporar y desarrollar tecnologías emergentes, tanto internamente como a través de distintos programas de innovación a nivel nacional y europeo. Solo en los últimos años hemos participado en más de 300 proyectos de innovación”.
En los últimos años, Indra Group ha dado un fuerte impulso a su compromiso con la innovación con la inversión en I+D+i prevista en su Plan Estratégico de más de 3.000 millones de euros hasta 2030, lo que en 2025 se ha traducido en un esfuerzo innovador (I+D/ventas) del 8,7%. También con una nueva organización en torno a la oficina del CTO, Chief Technology, íntegramente dedicada al desarrollo de tecnología y que se apoya en un ecosistema abierto formado por universidades, centros de investigación y pequeñas empresas altamente innovadoras de ámbito europeo.
Ha creado un nuevo Centro de Innovación Tecnológica, concebido para garantizar el avance tecnológico de todas las áreas de Indra Group de manera transversal. Este centro incluye potentes laboratorios de investigación y desarrollo concebidos para el desarrollo colaborativo desde fases tempranas de tecnologías como cuántica, inteligencia artificial, nuevos sistemas de comunicaciones seguras, electrónica avanzada -con especial atención a la electrónica de potencia, SiP y SoC-, o sensores de nueva generación, entre otras tecnologías.
Se trata de tecnologías emergentes y disruptivas, con un impacto relevante y en fases tempranas de adopción, que contribuyen a impulsar conceptos operativos avanzados y acelerar la evolución digital de sectores estratégicos.
“Trabajamos para consolidar a Indra como una empresa tecnológica y de producto, con una base sólida en innovación, talento y capacidades industriales”, explican desde Indra. “Si Europa aspira a una soberanía tecnológica real, debemos desarrollar aquí nuestras propias tecnologías críticas. No podemos depender de capacidades que hoy no existen ni en España ni en Europa”, señalan.
Empresas de todos los sectores
En el listado de Fortune aparecen compañías de distintos ámbitos, una clasificación que “dibuja el panorama de un continente definido por una profunda experiencia industrial, una ambición renovada y una capacidad para reinventarse” y que muestran la imagen de una región dinámica y competitiva “rebosante de oportunidades”, que sirven como base de la sociedad europea, desde los servicios financieros hasta los sectores industrial, comercial y tecnológico.
Así, entre las empresas destacadas figuran corporaciones que están revolucionando todos los sectores, desde la defensa, hasta la sanidad, pasando por la movilidad. También compañías que están actualizando la manera de comprar, vestir y producir. Muchas de estas empresas trabajan para fomentar el desarrollo de la IA en Europa.
En el caso de la IA, Indra Group ha centrado sus esfuerzos en IndraMind, la apuesta del grupo por la IA soberana y ciberresiliente para entornos críticos, con aplicaciones duales, militares y civiles, y con un elevado potencial de crecimiento y escalabilidad. Un ejemplo de cómo la apuesta sostenida por la innovación se convierte en capacidades tecnológicas tangibles y soluciones de alto impacto para la sociedad y la industria.












