Geila Macià (Barcelona, 2007) se ha consolidado como una de las grandes referencias de la nueva generación de la escalada española. La catalana llega a 2026 después de una progresión meteórica que la ha llevado a conquistar títulos internacionales en categorías de formación y a competir ya entre las mejores especialistas del mundo. En los últimos meses ha sumado un podio en la Copa de Europa de búlder de Liptovský Mikuláš y continúa consolidándose como una de las grandes apuestas del equipo español para el futuro inmediato.
La escaladora catalana será una de las protagonistas del GRAVITEO Urban Sports Festival, que acogerá el Campeonato de Europa de Búlder 2026, una de las citas más importantes del calendario internacional de escalada. Ante el público de casa, Macià tendrá la oportunidad de competir junto a las mejores especialistas del continente en una competición que convertirá Barcelona en la capital europea del búlder durante varios días.
La propia Geila reconoce que está viviendo uno de los años más exigentes de su carrera. «Esta temporada está siendo especialmente exigente porque el calendario internacional concentra muchas competiciones importantes en muy poco tiempo». A esa dificultad se ha sumado el proceso de recuperación tras su lesión, una experiencia que le ha obligado a cambiar algunas de sus prioridades. «He tenido que aprender a escuchar mucho más mi cuerpo y a priorizar la recuperación».
La catalana asegura que el trabajo ya no pasa únicamente por acumular horas de entrenamiento. «A nivel físico, el trabajo ya no consiste solo en entrenar más, sino en llegar fresca y preparada a cada prueba». Una filosofía que también traslada al plano mental. «Intento centrarme en el presente, en cada competición por separado, sin pensar demasiado en todo lo que viene después». Para ella, la clave está en encontrar el equilibrio adecuado: «Cuando tienes objetivos tan importantes, la gestión de la energía y la confianza se vuelve tan importante como el entrenamiento».
La importancia de la gestión mental
Uno de los aspectos más complejos del búlder no siempre es visible para el espectador. Mientras el público se centra en los intentos sobre el muro, Macià señala que muchas veces la competición se decide en los momentos intermedios. «Lo que marca la diferencia son los minutos de espera entre bloque y bloque». Es precisamente ahí donde aparecen las dudas y la presión. «Te puedes venir abajo si el bloque anterior no te ha salido bien o si piensas demasiado en el que vendrá y te acaba condicionando». Por eso considera fundamental «saber mantener la calma y la concentración en cada uno de esos momentos».
La escaladora también destaca el enorme potencial que tiene el búlder para conectar con nuevos aficionados. «Creo que el búlder es muy visual y muy fácil de entender para alguien que lo ve por primera vez». La razón, explica, es que el objetivo resulta muy intuitivo. «El objetivo es claro: resolver un problema y llegar arriba». A partir de ahí, el deporte ofrece muchos más matices de los que parecen. «Combina fuerza, técnica, creatividad y estrategia, algo que sorprende mucho a quien no conoce este deporte». Además, recuerda que «cada bloque es diferente» y que eso provoca que «cada intento genere emoción e incertidumbre hasta el final».
Geila Macià / Cedida
Competir en casa y disfrutar del camino
Competir en Barcelona añade un componente emocional especial para una deportista que pasa gran parte del año viajando por el circuito internacional. «Es algo muy especial. Normalmente pasamos gran parte del año compitiendo fuera y no siempre tenemos la oportunidad de sentir el apoyo del público de casa». Por eso valora especialmente la oportunidad que ofrece GRAVITEO. «Poder hacerlo en Barcelona con público español, pero sobre todo con amigos, conocidos y familia, es una motivación extra».
Cuando llega el momento decisivo y se sitúa frente a un bloque, Macià intenta alejar cualquier pensamiento externo y centrarse en todo el camino recorrido hasta llegar allí. «Pienso en lo agradecida que estoy de poder estar haciendo lo que me gusta». Esa reflexión se convierte en una fuente de motivación. «Intento dar lo mejor de mí en cada intento porque es en ese momento donde puedo demostrar todo mi esfuerzo, tiempo y sacrificio dedicado a este deporte que tanto me gusta».
Una invitación para descubrir la escalada
A quienes todavía no conocen la escalada de competición, la catalana les lanza una invitación directa para acercarse a GRAVITEO. «Le diría que venga con la mente abierta porque seguramente le sorprenderá». Está convencida de que el espectáculo engancha incluso a quienes nunca han escalado. «La escalada de competición combina espectáculo, emoción y mucha tensión hasta el último intento».
Y concluye con un mensaje claro sobre la capacidad de este deporte para conectar con cualquier tipo de aficionado: «Es un deporte muy dinámico, donde cada movimiento cuenta y donde el resultado puede cambiar en cuestión de segundos. Incluso sin haber escalado nunca, es muy fácil conectar con la emoción que viven los deportistas y disfrutar del ambiente que se genera alrededor de la competición».









