El presidente del Consejo Europeo, António Costa, pidió a su equipo establecer un canal diplomático con el Kremlin para que la Unión Europea estuviera «preparada», en caso de unas negociaciones de paz, para «defender los intereses» del bloque, han confirmado fuentes comunitarias.
«Se trata de contactos breves, sin intercambio sustancial ni negociación alguna: diplomáticos realizando labor diplomática», han defendido las mismas fuentes. La iniciativa, que ha contado con el apoyo de un puñado de líderes, no ha sentado bien en todas las capitales. Para buena parte de los gobiernos, no es el momento de hablar con Moscú.
La iniciativa ha sido objeto de discusión entre los líderes este jueves durante la reunión del Consejo Europeo. Los Veintisiete han reiterado su apoyo a los «esfuerzos diplomáticos» para alcanzar la paz. También la UE debe tener un papel, dado que sus intereses y su seguridad están en juego. Pero el comunicado no aborda la cuestión de los contactos directos con el Kremlin.
Según las mismas fuentes, algunos países habrían apuntado a Costa como «representante natural de los intereses» de la UE y garante de la unidad del bloque. Esto chocaría con el papel de la alta negociadora para la política exterior del bloque, Kaja Kallas, que se había ofrecido como en el pasado. «Creo que podría ver las trampas que plantea Rusia», dijo la Estonia en mayo.
Lejos de negociar
«Lo mejor que podemos hacer es apoyar a Ucrania», ha dicho el primer ministro de Países Bajos, Rob Jette, añadiendo la importancia de mantener a flote a Kiev para que esté en las mejores condiciones posibles en caso de una negociación. “Hasta ahora no hemos visto ninguna señal clara de que [el presidente ruso Vladímir] Putin esté realmente dispuesto a entablar negociaciones serias», ha dicho el neerlandés antes de la cumbre. «No debemos ser ingenuos», ha sentenciado Jette.
El lituano Gitanas Nauseda, por su parte, ha destacado la importancia de que «Europa hable con una sola voz». Pero comparte con Jette la visión de que, mientras Rusia no cambie su política en Ucrania, no hay nada que negociar. Para que haya una negociación, ha dicho el primer ministro letón Andris Kulbergs, «tiene que haber alguien en el otro bando dispuesto a la paz». Pero de momento, ha dicho Kulkbergs, «nadie del otro bando» quiere la paz.
A ojos de Costa, han explicado fuentes comunitarias, la UE tiene que asumir su responsabilidad «cuando se den las condiciones propias para el diálogo con Rusia», e involucrarse en las discusiones con el objetivo de lograr una paz duradera. Pero también y sobre todo, porque eso es lo que quiere el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
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