Las proyecciones de población del Instituto Nacional de Estadística (INE) dibujan una España dentro de 50 años cada vez más envejecida. Habrá 3,38 millones de personas más (seremos 53 millones de ciudadanos), pero uno de cada tres tendrá más de 65 años. El aumento poblacional se producirá solo gracias a la inmigración -cuatro de cada diez habitantes será de origen extranjero- en un escenario de crecimiento paulatino de defunciones y de una ligerísima subida de los nacimientos, al menos hasta 2042.
Las proyecciones, que se han hecho públicas este miércoles basándose en las tendencias demográficas actuales y la opinión de expertos en demografía de toda España, concretan que el porcentaje de población de 65 años y más, que actualmente se sitúa en el 21,1% del total, alcanzaría un máximo del 30,9% en 2076. La tendencia en el sector de población entre 20 y 64 años es justo la inversa. Si actualmente esta franja de edad supone el 60,9% de la población total, esta pasará a representar el 54,5% en los próximos 50 años.
Si la mirada se centra exclusivamente en los próximos 15 años, el aumento de población sería mayor, ya que España ganaría 4.251.150 habitantes (un 8,6%) hasta superar los 53,8 millones de personas en 2041. El menor avance en población hasta 2076 se debería al progresivo aumento de las defunciones, superior al número de nacimientos durante todo el periodo proyectivo.
Aumento de nacimientos
Dentro del puzle de datos y estadísticas presentadas hoy también hay detalles para el optimismo, ya que el número de nacimientos comenzaría a aumentar levemente en 2026 con respecto a los años inmediatamente anteriores y seguiría creciendo hasta 2042, aunque no sería suficiente si se truvieran en cuenta periodos más largos. Así, entre 2026 y 2040 nacerían en torno a 5,3 millones de niños, una cifra un 6,2% inferior a la de los 15 años previos.
A partir de 2061 los nacimientos podrían comenzar a aumentar de nuevo, de igual manera, en este caso debido a la llegada a las edades de mayor fecundidad de generaciones cada vez más numerosas. El número de nacimientos se proyecta suponiendo que la fecundidad de las mujeres mantenga una leve pero progresiva tendencia al alza. Así, el número medio de hijos por mujer sería de 1,16 en 2040, frente al 1,10 de 2024. Pese al aumento de nacimiento, siempre estarían por debajo de las defunciones.
La esperanza de vida alcanzaría en 2075 los 87,0 años en los hombres y los 90,0 en las mujeres, con una ganancia de 5,6 y de 3,5 años respecto a los valores actuales
En este escenario proyectado por el INE, la población nacida en España disminuiría paulatinamente y pasaría de significar el actual 79,8% del total, al 59,6% dentro de 50 años. Es decir, cuatro de cada diez habitantes sería de origen extranjero.
El mayor número de defunciones en 2064
Entretanto, de acuerdo a las proyecciones del INE, la esperanza de vida al nacimiento alcanzaría en 2075 los 87,0 años en los hombres y los 90,0 en las mujeres, con una ganancia de 5,6 y de 3,5 años, respectivamente, respecto a los valores actuales.
Por su parte, la esperanza de vida para las personas con 65 años en 2075 sería de 23,5 años para los hombres (3,7 más que actualmente) y de 26,3 para las mujeres (2,7 años más). A pesar de esta mayor esperanza de vida, el número de defunciones continuaría creciendo hasta alcanzar su valor máximo en 2064.
El espejo que muestra la España del futuro es que siempre habrá más defunciones que nacimientos (crecimiento o saldo vegetativo negativo) durante los 50 próximos años. Este saldo vegetativo alcanzaría el valor más bajo en torno a 2063, y se iría recuperando levemente a partir de entonces.
Con respecto a la inmigración, España registró 1.288.562 inmigraciones en 2024, mientras que 662.294 personas abandonaron el país para residir en el extranjero. El saldo migratorio fue así de 626.268 personas. Para 2026 se proyecta un saldo migratorio similar al de 2024. Y a partir de ese año el saldo será ligeramente decreciente, aunque siempre positivo.
Catalunya es la cuarta comunidad que más aumento de población registrará hasta 2041, sumando un millón de habitantes más
De acuerdo a las predicciones del Instituto Nacionales de Estadística se obtendría así una ganancia neta de población debida a la inmigración de 2,7 millones de personas en los cinco primeros años proyectados. Y de 6,3 millones hasta 2040. En todo el periodo proyectivo, hasta 2075, la ganancia total sería de 15,5 millones de personas.
Aumentos de población en 13 comunidades
De mantenerse las tendencias demográficas establecidas, se observaría una evolución dispar por comunidades autónomas en los 15 próximos años. Así, se darían aumentos de población en 13 comunidades y descensos en cuatro.
Los mayores incrementos relativos se registrarían en Comunitat Valenciana (16,4%), Illes Balears (16,2%), Comunidad de Madrid (14,4%) y Catalunya (12,2%), que pasaría a sumar un millón de habitantes más. Por el contrario, los descensos más acusados se darían en Extremadura (-4,5%), Principado de Asturias (-1,6%) y Castilla y León (-1,0%).
31,7 millones si no hubiera inmigración
Para concluir, desde el INE se recuerda que el verdadero significado de las proyecciones no es el de predecir el futuro, sino el de simular lo que ocurriría bajo ciertas condiciones que reflejan la coyuntura demográfica actual. Por eso, advierten que al combinar los distintos escenarios tanto de la fecundidad como de saldo migratorio se puede observar cómo la población en los 50 próximos años podría oscilar entre los 42.730.217 habitantes del escenario más bajo o los 64.011.425 del más alto.
También los expertos han generado un «escenario especial», altamente improbable, en el que el saldo migratorio fuera nulo para todo el periodo proyectivo, lo que produciría una población de 31,7 millones de personas.
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