El estado del césped del MetLife Stadium de Nueva York, sede de la final del Mundial del próximo mes de julio, volvió a estar en el centro del debate tras el triunfo de Francia por 3-1 ante Senegal.
El centrocampista francés Adrien Rabiot mostró su descontento con las condiciones del terreno de juego después del encuentro correspondiente al Grupo I. El jugador, que firmó una asistencia en el partido, consideró que la superficie estaba lejos de ofrecer las características de un césped natural.
«El campo… Ni siquiera sé si se le puede llamar así. Parecía más bien una superficie artificial, bastante dura y rígida», declaró Rabiot a los periodistas.
Las críticas del internacional francés coinciden con las que días antes había realizado el atacante brasileño Vinicius Jr., quien se quejó de la sequedad del terreno tras el empate 1-1 entre Brasil y Marruecos, disputado el pasado sábado en el mismo escenario.
«En la segunda parte, con el calor, el terreno de juego se seca muy rápido. El partido se vuelve muy lento y no conseguimos entrar en nuestro ritmo», había declarado Vinicius.
El seleccionador francés, Didier Deschamps, también fue consultado sobre el estado de la superficie y reconoció que presenta características particulares. «Creo que probablemente hay hormigón debajo, son fibras muy cortas«, afirmó en rueda de prensa, después de definir el césped como una «superficie especial».
Además, Deschamps señaló que el campo ofrece sensaciones distintas a las registradas durante la Copa Mundial de Clubes de la FIFA celebrada el año pasado en el mismo estadio. «El rebote es un poco diferente», señaló, al tiempo que explicó que su equipo está adaptándose a las condiciones.
El próximo partido que debe disputarse en ese estadio es el que enfrentará a Senegal y Noruega el próximo 22 de junio a las 02:00h de la madrugada, hora española.









