Bajo el paraguas de Peter Lim, sobre todo, desde los tiempos posteriores a la pandemia de coronavirus el Valencia CF no sumaba tres fichajes atados a mediados de junio. Todavía no ha pasado un mes desde el final de LaLiga 25/26 y hay tres caras nuevas: Justin de Haas, Aliou Dieng, y Ryunosuke Sato a la espera del anuncio oficial. Los dos primeros, además, fichados a todos los efectos, a cote cero y desde hace varios meses. No obstante, más allá de estos tres movimientos en el mercado, las urgencias en la plantilla que debe entrenar Carlos Corberán continúan siendo evidentes. Queda mucho trabajo por hacer en todas las líneas. Desde la portería a la delantera.
Por el momento, sin contabilizar el gasto en salarios, el Valencia lleva invertidos alrededor de cuatro millones, lo que costará el fichaje del prometedor medio ofensivo japonés Sato. Un futbolista versátil y móvil capaz de jugar en ambas bandas y en la mediapunta. Ahora bien, aparte de lo que el ex del Tokyo sea capaz de aportar, con 19 años, en su primera experiencia en Europa, a la hora de fichar, el ataque sigue siendo una prioridad de mercado. Como radiografió SUPER semanas atrás, la plantilla tiene un déficit de gol sensible y no puede permitirse un nuevo error como el cometido el pasado agosto con el neerlandés Arnaut Danjuma.
‘Problemón’ por resolver en ataque
El Valencia concluyó la pasada edición de LaLiga con solo 46 goles a favor, una cantidad pobre para aspirar con plenas garantías a una plaza europea. El ex del Villarreal fue la apuesta con la que se pretendía dar un salto competitivo que no se dio. Desde septiembre, cuando lo hizo en la derrota ante el Real Oviedo en Mestalla (1-2), el internacional ‘oranje’ no volvió a ver portería. Su número total de goles se quedó en tres y Danjuma se confirmó como la gran decepción de la temporada. De aquí a que empiece la competición a mediados de agosto, el hallazgo de un delantero móvil con capacidad de acompañar a Umar Sadiq o Hugo Duro, y que se acerque a las cifras goleadoras de ambos, es uno de los grandes objetivo que Ron Gourlay, Carlos Corberán y Lisandro Isei se han fijado.
Tampoco puede cometerse un nuevo error como el de Lucas Beltrán, mediapunta que vino como ‘plan B’ al fichaje frustrado a finales del mercado estival de Sadiq. El único gol que anotó en LaLiga demostró que Beltrán no era el goleador que tanta falta hacía.
Asimismo, sin perder de vista la opción Largie Ramazani, se busca extremo que insufle mayores dosis de desequilibrio por bandas que las vistas el pasado curso.
El lateral derecho y portero de rendimiento inmediato
El delantero no es el único de los fichajes clave, o con capacidad de subir el listón competitivo, que el Valencia tiene pendientes a un par de semanas de que arranque la pretemporada. Entre las nuevas caras confirmadas, a priori, el holandés De Haas es quien reúne más papeletas para empezar el curso 26/27 como titular. Sin embargo, dentro del sistema defensivo, restan posiciones por cubrir. La más necesaria, un lateral derecho titular. Ahí las opciones encima de la mesa son Andrés García, valenciano por quien el Aston Villa apostó fuerte pagando al Levante en torno a ocho millones de euros y que ha tocado la Premier League, y el experimentado belga Thomas Meunier, ex del PSG que está jugando el Mundial con Bélgica.
Menos urgente, aunque también muy importante, es el portero que venga a competir con Stole Dimitrievski. Aunque el rol, en principio, sea el de suplente, la portería requiere de un meta capacitado para responder de forma inmediata en caso de lesión o bajo rendimiento del normacedonio.
La incógnita de Guido Rodríguez
Más adelante, en la medular, se trabaja en alternativas que permitan cambios de piezas, por ejemplo, por hombres que están en la rampa de salida como André Almeida o Baptiste Santamaría. Aliou Dieng aterrizará con hambre y músculo, algo de lo que el Valencia ha ido más que necesitado en las últimas temporadas.
Aun así, la posibilidad de mantener el listón de la segunda vuelta demanda la continuidad de Guido Rodríguez o, en su defecto, de un mediocentro con el liderazgo y el saber estar del argentino, quien aún no ha respondido a la oferta valencianista mientras maneja otras opciones en España, Europa y Sudamérica. Gourlay, CEO de Fútbol, debe activar alternativas de una valía y experiencia similar a Guido por si esa ‘bala’ acaba fallando. El ‘6’ es una pieza madre en el equilibrio del futuro Valencia, un equilibrio que se desmoronó en la primera vuelta con un Santamaría que no se hizo con la titularidad.













