Día grande en Son Moix, épico, una noche para el estallido. Alejandro Sanz se ha reencontrado hoy con su público mallorquín once años después de su última actuación en Palma y ha triunfado, conquistando el corazón de un público que ha latido al unísono desde la primera a la última canción, con un repertorio armado entre baladas, pop y acento flamenco que ha marcado a varias generaciones, y un Estadi, el de Son Moix, que ha bailado, cantado y brincado de alegría y júbilo con su ídolo.
Más de 20.000 personas, según la organización, con el Grui Trui al frente, han participado de un espectáculo que será recordado por muchos como uno de los grandes conciertos de su vida, con un despliegue técnico, sonoro y audiovisual pocas veces visto en Mallorca y un escenario a la altura de una figura internacional como es Alejandro Sanz.
A las diez en punto se han apagado las luces de un Son Moix que ha rugico como si de un gol se tratara. «¿Y ahora qué? Ahora Mallorca. Música», ha aparecido en las pantallas segundos antes de que el estadio recibiera al artista. Ante un mar de móviles, Alejandro ha ocupado el escenario, armado de su guitarra, roja, gafas oscuras y camiseta sin mangas. Ya desde las primeras canciones, que han sido Desde cuándo y Capitán Tapón, se han advertido las ganas que tenían los espectadores de entregarse en cuerpo y alma a su músico del alma. «Alejandro te amo profundamente» y «no te soltaremos de la mano», le han recordado sus fieles, pancarta al aire, en las primeras filas.
Un Sanz al que se le ha visto emocionando en algunos tramos del concierto ha convertido Son Moix en una gran fiesta, con madres e hijos, grupos de amigas, parejas y fans de distintas generaciones bailando como si no hubiera un mañana, y eso, en un día de entre semana, siempre es un logro. «Bona nit Mallorca. Avui som mallorquí», ha saludado el gigante con una enorme sonrisa. Canción a canción, ovación tras ovación, se han alcanzado los momentos cumbre con temas como Amiga mía, No es lo mismo y ¿Lo ves?, hasta el éxtasis final: Corazón partío.
Alejandro Sanz ha actuado en Palma en el arranque de una gira que despegó en Sevilla y que tras hacer parada en Bilbao ha aterrizado en la isla. El músico madrileño, con más de 25 millones de discos vendidos en todo el mundo y 24 Grammys Latinos en su mochila, llegó a Mallorca el pasado lunes y decidió recargar pilas en Cabrera, una escapada marina que le trajo de nuevo a Palma horas antes del show.
Los fans más madrugadores
Los más fans han formado una cola no muy larga pero sí muy animada desde primera hora de la mañana, con el fin de asegurarse un buen sitio en el campo en cuanto se abrieran las puertas.
«Un padre por sus hijos hace lo que le pidan», confesó Pedro Amparo, una de las personas que más madrugó para ocupar un puesto privilegiado en la cola que se formó frente a la entrada principal de Son Moix. Junto a su mujer, Amparo Torres, suman siete conciertos vividos, ocho con el de esta noche. «Sus letras, sus canciones, y su música, auténtica, sin autotune», es lo que más valoró esta pareja, cuyos hijos, tres en total, la mayor, de nombre Alejandra en honor al músico madrileño, se estrenaron en un concierto de Sanz.
«Cuando ves un concierto de Alejandro Sanz, te engancha», afirmó Rocío Parra, quien estuvo horas en la cola junto a amistades e integrantes de un club de fans recién creado, No te soltaremos de la mano. «No suelo hacer colas, salvo para gente como Alejandro o Aitana, a quien este año he visto en Magaluf, en el Mallorca Live, y en Sevilla. Me gustan mucho las canciones de Sanz y sobre todo su puesta en escena», señaló Parra.










