Zapatero, primer presidente ante el juez investigado por corrupción, afronta medidas cautelares que pedirá el PP

José Luis Rodríguez-Zapatero se convertirá este miércoles en el primer presidente de la etapa democrática que comparecerá ante un juez en condición de investigado por delitos de corrupción.

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama firmó hace 29 días una demoledora resolución contra el expresidente socialista en la que afirma que existen indicios de que cometió delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.

Según el instructor, Rodríguez Zapatero «lideró» una «trama organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias», que habría utilizado una estructura de sociedades interpuestas bajo el control de su amigo Julio Martínez Martínez.

A través de ese entramado societario «se canalizaban los fondos hacia el expresidente y su entorno más próximo», escribió el 18 de mayo pasado el juez en referencia a las dos hijas de Zapatero, también investigadas.

El pasado viernes, Calama añadió otros dos presuntos delitos, contrabando y contra la Hacienda Pública, relacionados con las joyas, con un valor de reposición de 1,3 millones de euros, encontradas en el registro que la UDEF llevó a cabo en su oficina de la calle Ferraz el 19 de mayo.

Zapatero, que ha guardado silencio desde entonces (aunque ha transmitido mensajes falsos a través de personas cercanas), tendrá hoy la oportunidad de dar las explicaciones que, aparte del juez, esperan un PSOE y un Gobierno expectantes tras el ‘shock’ que supuso la apertura del proceso al expresidente.

Es previsible que el investigado responda al juez y a la fiscal pero no al abogado del PP, que encabeza a las acusaciones populares personadas en el procedimiento.

El PP encuentra motivos en la investigación desarrollada hasta ahora para pedir al juez que imponga a Rodríguez Zapatero medidas cautelares, que, según las fuentes cautelares, serán de carácter leve. Nunca antes un presidente del Gobierno se había enfrentado a esta petición.

Pese a la contundencia de los datos recabados por la UDEF, Rodríguez Zapatero, defendido por el prestigioso procesalista Víctor Moreno Catena, tiene bazas en su favor.

Una de ellas, no menor, es que hasta el momento los investigadores no han sido capaces de determinar sobre qué autoridades o funcionarios habría desplegado Rodríguez Zapatero su influencia para conseguir el rescate de Plus Ultra. Las pesquisas se centran por ahora en el acceso de esta aerolínea a ayudas estatales articuladas durante la pandemia, aunque es probable que se extiendan a otras empresas que se habrían podido beneficiar de las gestiones de la trama.

La defensa ha cuestionado, además, la validez como elemento probatorio del contenido de un móvil incautado por las autoridades de Estados Unidos al empresario venezolano Rodolfo Reyes, antiguo accionista de Plus Ultra.

Ese teléfono es relevante porque gracias a él se supo que los directivos de Plus Ultra buscaron una vía para llegar al expresidente del Gobierno con el fin de que les facilitara el acceso a las ayudas facilitadas por el Ejecutivo a empresas estratégicas.

En ese móvil está, pues, el indicio base que vincula, presuntamente, a Zapatero con el rescate de Plus Ultra desde el origen de la operación. «Sí, bro. Nuestro pana Zapatero detrás«, escribió Reyes en un chat encontrado en ese dispositivo.

No obstante, fuentes de la investigación subrayan que la hipotética nulidad del móvil de Reyes como elemento probatorio no afectaría a otros datos completamente desvinculados de ese dispositivo, como los documentos y mensajes intervenidos a Julio Martínez Martínez o a los directivos de Plus Ultra, que también contienen indicios desfavorables para Zapatero.

El expresidente del Gobierno se encuentra, de otro lado, condicionado por las negativas con las que regó su comparecencia en el Senado el pasado dos de marzo.

«Yo no he tenido nunca relación de ningún tipo con Plus Ultra ni nadie me ha pedido nada para Plus Ultra jamás», dijo, rotundo, Rodríguez-Zapatero. Y añadió: «No tengo ninguna relación con Julio Martínez Sola», presidente de la aerolínea.

En el procedimiento judicial consta una conversación entre Rodolfo Reyes y Ramón Gordils, exviceministro de Cooperación Económica de Venezuela y a quien los dueños de Plus Ultra utilizaron para llegar a Zapatero.

«Julio [Martínez Sola] habló con ZP. 11 min. Le explicó todo (… ) Luego cuando tu puedas, le preguntas», escribió Reyes el 30 de abril de 2020. «Tranquilo… Ya nos enteraremos», le respondió Gordils.

Justo un mes antes, el 30 de marzo, Reyes había contactado con el exalto cargo chavista: «tú crees que podamos pedir ayuda a Zapatero… tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento», le preguntó.

«Vayan recorriendo la ruta formal. Y yo busco cómo llegarle a ZP«, contestó Gordils.

Reyes se lo contó a Martínez Sola: «Mira lo que me dice un amigo (… ) ‘yo busco como llegarle a ZP'»

Y Julio Martínez Sola le respondió: «Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín».

El poquitín ascendió a 598.910 euros como pagos directos de Plus Ultra al entramado societario del que es titular Julio Martínez Martínez, particularmente a la sociedad Análisis Relevante.

Los investigadores también han detectado pagos indirectos a través de las sociedades instrumentales Calefón Consultores y Summer Wind por 382.602 euros, realizados cuando la red comenzó a actuar para que Plus Ultra obtuviera el rescate.

A su vez, Análisis Relevante habría remitido 490.780 euros a Zapatero y 239.755 euros a Whathefav, la empresa de sus hijas, por supuestos informes de consultoría.

«De este modo, la mayor parte de los fondos recibidos por Análisis Relevante terminaron en el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero», escribió Calama, que este miércoles escuchará las explicaciones del expresidente del Gobierno.

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