Algunas de las cornisas del hotel de La Manga del cual se desprendió un balcón y le cayó encima a un huésped que estaba en la piscina se encuentran en un estado deteriorado, según aseguran testigos a este periódico. Una circunstancia que preocupa, especialmente ante la posibilidad de que pueda repetirse el episodio que por poco cuesta la vida a un hombre de 43 años.
El herido, un vecino de Almería que se encontraba con su esposa alojado en el Cavanna, fue llevado a quirófano y operado de urgencia este sábado por una profesional de la Neurología en el Virgen de la Arrixaca de Murcia, hospital al que se le trasladó en ambulancia tras el accidente, dada la gravedad de las lesiones que sufrió tras el impacto. Tras la intervención, el afectado continúa ingresado. Habrá que aguardar para saber si pueden quedarle secuelas.
Volviendo al estado del hotel, la Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar qué pasó para que se cayese el balcón y en qué estado están las instalaciones del alojamiento hotelero en cuestión. La prioridad: saber si pueden suponer un peligro para las personas.
«Reformarlo o derribarlo»
«Un buen mantenimiento es importante, pero cuesta dinero: es mejor poner en riesgo la seguridad de los clientes», opinan vecinos de la zona. Un usuario de Facebok precisa que el Cavanna es «un hotel con muchos años, de salitre hasta arriba» y opina que el grupo que lo posee «debería ir pensando en reformarlo entero o derribarlo«.
Cabe reseñar que el salitre puede llegar dañar gravemente los cimientos de un inmueble: al cristalizar, las sales ejercen una fuerte presión interna que puede llegar desintegra los materiales, algo que, a larga, compromete la estabilidad estructural de toda la construcción. Al hilo, otro residente en la zona subraya que «los edificios de La Manga tienen ya muchos años y, por mucha restauración que les hagan, el mar no perdona«.














